Detrás de los cantes...

Intentando sobrevivir a esto de opositar, compartiendo este arduo camino salpicado de anécdotas, experiencias y buen humor, para evitar perder la cabeza, ¿te apuntas?

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martes, 1 de octubre de 2013

Hoy, opositor a inspector de trabajo

Buenas, soy un lector asiduo de este blog, y les doy las gracias por poder participar y aportar un poco de información sobre la profesión que quiero ejercer: inspección de trabajo.

Acabando la carrera de Derecho, allá por cuarto año y durante el quinto (soy de la licenciatura (eoooo seguimos existiendoooo)) me entusiasmó esta rama del Derecho, la laboral. Me informé qué funciones ejerce el inspector de trabajo, cómo se organiza su jornada, su día a día... Y me apasionó aún más. Mis profesoras de Derecho del Trabajo y Seguridad Social me animaron a que hiciese esta oposición, ya que me veían con ese espíritu que hay que tener para afrontar la fase opositoril (estudio continuo, esfuerzo en lo que haces, saber expresarte con las palabras adecuadas...). Ya durante el último año de carrera me fui informando de a qué me enfrentaba, ya que tomar esta decisión no es fácil, hay que madurarla bastante, con sus pros y sus contras... Entre otras cosas, la lectura de este blog me ayudó a tomar la decisión de aventurarme.

Por suerte en mi ciudad, hay un buen preparador de esta oposición, que la gente a la que prepara las suele sacar, más tarde o más temprano. Tiene bastante "fama", así que hace le llamé, quedé con él y me dio mi primer tochito de temas (mi primer A-Z)...y a cantar se ha dicho.

Os contaré en qué consiste la oposición:

En primer lugar, mucha gente que oye hablar de inspector y subinspector se creen que es la misma oposición: meeeeeec error. Aunque os digan lo contrario, no recomendaría ir a las dos oposiciones a la vez para ver “en cual tengo suerte” Sí, es cierto que se estudia prácticamente lo mismo, pero en inspector más aún que en la de subs. Pero es distinto estudiar para un oral que para un escrito y aquí tienes que reducir temas forzosamente. Además, las funciones de un inspector y de un subinspecor son parecidas, pero tienen sus diferencias... Para más información, léanse los arts. 5 y ss de la Ley 42/97 y quedará más claro.

¿En qué consiste el proceso selectivo? Nos encontramos en una oposición del rango A1 del cuerpo de funcionarios de nuestra queridísima Administración del Estado. El temario tiene en total 210 temas. Parecen "pocos" en comparación con judicatura, notarías y demás. Pero es que, como cabía esperar, lleva trampa. Hace unos años el número de temas eran cerca de los 400, pero se han reducido el número de temas, pero su contenido no. Eso tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Buenas: no te da tiempo de escribir un tema entero en el tiempo asignado, por lo que tendrás que resumir sí o sí. Malas: ¿mi resumen estará acorde a lo que pida el corrector? Que la suerte te acompañe...

El primer ejercicio consiste en un examen escrito. Tienes 4 horas para escribir 2 temas. El año pasado era en tres horas, pero han aumentado el tiempo para que se pueda escribir algo más completo, porque ya os digo, no te da tiempo a escribir un tema entero en una hora y media si no es aplicando el método Rajoy (la tijera, por si alguien no lo pilla). Las preguntas serán una del primer bloque de temas (Organización de la Administraciones Públicas. Derecho de la Unión Europea. Derecho administrativo (33 temas)); y otra del segundo bloque de temas, a elegir entre dos bloques

  • Primera parte optativa: Derecho Civil, Derecho Mercantil, Derecho Penal, Derecho Tributario y Economía (39 temas).
  • Segunda parte optativa: Prevención de Riesgos Laborales (39 temas).

La correción del examen se hará mediante la lectura pública del mismo.

Cabe comentar que las personas que han estudiado Derecho cogen la primera parte optativa, y quienes vienen de relaciones laborales la segunda.

Si pasas este examen, tenemos el segundo, el temido segundo: tienes 50 minutos para cantar cuatro temas uno de cada parte, por lo que (según me han contado otros compañeros que estudian conmigo) coges una bola de cada bolsita.
  • Primera parte: Derecho del Trabajo. Relaciones Laborales Individuales y Colectivas. Derecho Sindical (50 temas).
  • Segunda parte: Seguridad Social (42 temas).
  • Tercera Parte: Prevención de Riesgos laborales (30 temas).
  • Cuarta Parte: Inspección de Trabajo y Procedimiento (25 temas).

El tercer ejercicio, si pasas el segundo, consiste en la resolución por escrito de un supuesto de inspección relacionado con las materias del anterior examen. No hay lectura pública posterior y hay que realizar el ejercicio en 4 horas.

El caso práctico es parecido, pero más largo y con más matices, a los realizados en Derecho de Seguridad Social, en el que tienes que identificar al sujeto pasivo del caso, que normalmente es el empresario, y levantar acta. Por ello forzosamente has de prepararte estas oposiciones con un preparador, ya que es imposible aprobarlas si no tienes manejo en los casos prácticos y que alguien te vaya guiando en el proceso.

Por fin, si llegas al último ejercicio, consiste en un examen de idiomas. Te dan a elegir entre inglés, francés o alemán. Y de manera optativa para sumar nota puedes hacer otro examen de otro idioma de entre esos tres (por ejemplo, inglés y alemán) para que el segundo te suba nota. Me han dicho que no es para tanto, que una vez pasas el tercer examen queda tan poca gente que ya se han cubierto las plazas o de 20 plazas ofertadas por ejemplo, han pasado 23... No me quiero ver no pasando este examen en esas circunstancias... Me han dicho que no me preocupe, que tiempo hay para estudiar inglés u otro idioma. Y si no, pueeeees “a relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor” jajajaja.

Por comentar algo más, acabo de empezar a opositar, no llevo ni un mes, pero lo he cogido con ganas. Aunque esta es una carrera de fondo, que es lo primero que tienes que tener en cuenta, espero no oxidarme pronto. Mi preparador me hace ir dos días a la semana, “a la antigua usanza” me dice. Ya que parece ser que ahora la moda opositoril es ir una vez en semana a cantar temas, según mi preparador, antes no era así, se iban los lunes y los jueves, o los martes y los viernes, a cantar temas. Y de esta manera la velocidad de hablar y de pasar información de nuestro cerebro a la boca es más rápido.

Yo nunca antes había estudiado para un examen oral de esta manera, diceindo tan rápido un tema entero. Por ahora llevo un tema a cada clase, dos por semana, y a medida que le coja el tranquillo los iré aumentando a dos por clase. Quizás me exija demasiado a mí mismo, pero cuando uno está a gusto estudiando y viendo que día a día se te va haciendo más fácil cantar temas... es una bola de empezar y no parar. Por ahora me trabo, me quedo pensando uno o dos segundos el siguiente párrafo... pero con práctica lo conseguiré, ya estoy haciendo pequeños progresos, y eso es lo que me tiene que animar.

Antes dije que las oposiciones de inspector y de subinspector son parecidas. Las primeras tienen la dificultad de que los temas son cantados, algo que es más complicado que si te los estudias para escribir los temas o responder preguntas cortas, y si no, hagan la prueba aquellos ávidos lectores que están dudando entre estas dos oposiciones: coge un cronómetro y dite un tema de cualquier asignatura de carrerilla, máximo 13 minutos... muy complicado. Sin embargo tienes que resumir forzosamente porque es materialmente imposible decir 22 o más páginas de carrerilla.

Las segundas tienen menos temario, 92, pero te los exigen al dedillo. Con puntos y comas. Sin embargo suelen ofrecer más plazas que en inspección. No sé qué es peor si lo primero o lo segundo...

En cuanto al número de plazas ofertadas: cuando hace un par de años dijeron que iban a congelar las oposiciones, yo me acordé en toda la familia de Rajoy, por fortuna para este cuerpo de funcionarios no lo han hecho. Sin embargo he de advertiros que aun en tiempos de bonanza económica, no se ofertan muchas plazas, 20, 13, 10... para toda España... No esperéis a ver 100 o más porque no las va a haber, y ello es por la sencilla razón de que a nuestro Estado no le gusta el control, que haya alguien vigilando y que pueda saltar “la liebre”, como en el caso Faisán, que por cierto, todo comenzó originariamente por una inspección de trabajo...

Muchas gracias por leerme, seguiré leyéndoos también. Ánimo!!

Ego dixi

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