Detrás de los cantes...

Intentando sobrevivir a esto de opositar, compartiendo este arduo camino salpicado de anécdotas, experiencias y buen humor, para evitar perder la cabeza, ¿te apuntas?

AVISO: Queda prohibida cualquier tipo de reproducción total o parcial de cualquiera de los posts de este blog. Gracias por respetar el trabajo de los demás.



lunes, 29 de diciembre de 2014

Deseos al año nuevo

Este año se acaba y tenemos dos cosas claras: lo hemos vivido y, además, lo hemos vivido trabajando por el futuro que queremos.

photo credit: jakub_hla via photopin cc
No creo en los años buenos o malos, creo que hay mejores y peores situaciones en las que tenemos que afrontar lo que viene, tomar decisiones, aprender lecciones.

De nosotros depende, al final, tener una cajita de buenos recuerdos de este año que se acaba; una cajita repleta de sonrisas, abrazos, momentos de complicidad con nuestra gente y unas gotitas de sabiduría que añadir a la botella de la vida.


Tampoco creo en las listas de propósitos esas que nadie cumple más allá del 1 de enero. Así que, al 2015 le voy a pedir algo medianamente sencillo para repartir con vosotros, compañeros opositores: Querer. Poder. Hacer.

Querer, mantener la motivación de levantarse cada día a estudiar, de no darnos por vencidos. Os deseo desde aquí ilusión por lo que hacemos y por qué lo hacemos. El camino de la oposición se hace más llevadero si se lleva con buen humor y viéndolo como un trámite, no como un castigo.

Pero, además, no solo necesitamos estudiar, sino poder hacerlo, tener las circunstancias adecuadas. Por eso, desde aquí os deseo salud y estabilidad, para el opositor y para quienes nos rodean. Los que sabéis de primera mano lo duro que es ponerse con los temas cuando las circunstancias lo evitan, cuando toca sacar tiempo para estudiar de debajo de las piedras porque otras cosas son prioritarias, cuando se está agotado física y mentalmente y solamente se tiene ganas de salir huyendo... Comprendéis lo importante que es la estabilidad. Y los que no lo habéis pasado, no sabéis lo que es y espero que no lleguéis a saberlo.

Y, por último, hacer. No solo el "hacer" que representa que nos sentemos a estudiar, sino hacer las cosas que nos gustan, disfrutar de la vida y de los nuestros, pero hacerlo sin perder nuestra esencia. Ya os he dicho en otras ocasiones que el mundo no se para mientras opositamos, así que no os paréis vosotros: avanzad, al ritmo que el estudio permita, pero seguid adelante con la vida y exprimid cada instante.

¡Feliz 2015!
photo credit: Adriano_of_Adelaide via photopin cc



viernes, 19 de diciembre de 2014

¿Qué regalar a un opositor?

Ahora que se acerca la navidad, Melchor, Gaspar y Baltasar deberían echar un ojo a listas de deseos de todo opositor, como esta:

http://www.bellasads.com/los-8-post-it-mas-creativos/
- Empezamos por algo "necesario": Cronómetros, calculadoras y otros instrumentos que tenemos que llevar al examen. ¿O soy la única obsesionada con que ese día, ESE y no otro se acabarán las pilas?  

- Posits. Da igual si tenemos cien mil, nos encantan aunque sea para ver colorines en nuestro cajón o dejarnos mensajitos por los libros y códigos.




- Bolígrafos divertidos, de colorines, con muñecos en el extremo, de pelo, que suenen... ¡Algo que no sea el bic azul que tarda cuatrocientos siglos en acabarse, por favor!
https://www.regalosfrikis.com/tag/boligrafos-originales/

- En general, una tarjeta regalo en papelería seguro que hace las delicias de cualquier oposición. Son ingentes las cantidades de rotuladores, subrayadores, folios, cuadernos, bolígrafos de colores, agendas que gastamos en unos cuantos meses. 
Mientras haya opositores, estas empresas no estarán en crisis :P

http://www.regaloland.es/regalos-para-ella/121-taza-mensaje.html
- Tazas con mensajes positivos o graciosos, tazas "frikis", tazas para infusiones... Al fin y al cabo, pasamos el día entre cafés e infusiones variadas. 
Derivado de lo anterior, muchos son los opositores a los que les encantan las infusiones. Aunque más de uno y más de dos, seguro que también estarán eternamente agradecidos con una (o dos) cajas de red bull y sucedáneos. 
Resumiento: cafeína y familia, bienes imprescindibles para opositores.

- Pijamas. Sí, es nuestro uniforme oficial como opositores. Si acaso, algún atrevido pedirá un chándal, pero en realidad con pijamas y accesorios calentitos, como calcetines o mantas de la abuela... No hace falta que sean de marca, nos conformamos con que sirvan para lo que fueron pensados.
- Menos sano pero mucho más rico... ¡regálanos dulces! Bombones, tabletas de chocolate, tartas de gominolas, lacasitos, bollería variada... Ya sabes lo que dicen: "Un dulce nunca amarga... el estudio".
http://www.belros.com/shop/cumples/55-cupcake-meocotones.html


Y vosotros, compañeros, ¿qué habéis pedido a los Reyes Magos y Papá Noel? ;)

viernes, 5 de diciembre de 2014

¿Vida social?

La vida no empieza cuando tú apruebes. El mundo no se para mientras estás opositando, por mal que te siente que otras personas avancen, te inviten a bodas y bautizos o a inauguraciones de pisos nuevos.

Por frustrante que pueda resultarte, es algo que sabías cuando empezaste a opositar. No puedes enfadarte porque la gente que te rodea siga adelante, ni debes darlos la espalda y excluirlos de tu vida porque hagan cosas que tú aún no puedes.

Pero eso no significa que debas ser un amargado, encerrado entre cuatro paredes.

Eso solo significa que cada momento libre que tengas, tienes que exprimirlo. Sal a comer o a tomar una cerveza. Ve al cine. Quédate en casa con un bol de palomitas y tu pareja, tu familia, un amigo. Vete a dar un largo paseo con tu perro. 

Invierte cada segundo que tengas, porque mañana todas esos momentos habrán pasado y tú los habrás desaprovechado. Porque las personas que te quieren saben que no puedes dedicarles todo el tiempo del mundo, pero aprecian que gastes una pizca de tu ocio en ellas. 

Cuando llamen a tu puerta, deja el opositor aburrido, eternamente cansado y cuya vida gira en torno a libros en el fondo del armario. Sal y disfruta.

No se vive dos veces.

photo credit: Camdiluv ♥ via photopin cc


viernes, 28 de noviembre de 2014

"A veces, tienes que ser tu propio héroe"

Está muy bien que admiremos a las personas que nos rodean, nos ayudan y nos ayudan a crecer. Pero a veces dejamos de lado a una persona más que importarte, una persona imprescindible: nosotros mismos.

No es falta de humildad; es amor propio, el primer amor que deberíamos sentir en nuestras vidas, y el que nunca debe apagarse.

No solo los exámenes y los preparadores o academias deben ser los que aprecien nuestro trabajo. Debemos sentirnos orgullosos de levantarnos cada día con fuerzas, ponernos a estudiar lo mismo una y otra vez, sin dejar que la rutina nos consuma. Cuando hacemos un cante o  un simulacro con buenos resultados, debemos valorarlo, darnos la enhorabuena porque avanzamos, estamos un pasito más cerca de nuestras metas. 

Hacemos sacrificios. Sacamos fuerza de voluntad. Movemos cielo y tierra para organizarnos. Buscamos la concentración. Seguimos un poquito más, aunque las fuerzas nos hayan abandonado. 


Hoy, compañero opositor, date las gracias a ti mismo por haber tomado una decisión tras otra para llegar hasta aquí, por trazar tu carretera, por aprender y avanzar hacia tus sueños.

Hoy, valórate y estate orgulloso de ti mismo.

Hoy, sé tu propio héroe.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Tipos de opositores

Con este post no pretendo ofender a nadie (aunque si alguien se da por aludido, dos cosas tiene...). Todo lo contrario: mi intención es que nos riamos de nosotros mismos. Porque la mayoría no somos uno solo de los "estereotipos-caricaturas", sino que pasamos dando tumbos por unos y otros. Y me incluyo encantada.

Opositor quejica. Fácil de reconocer en las redes sociales tipo twitter: Este tema no me gusta. Que mal llevo los temas. Voy al matadero. El preparador me va a matar.  Quiero llorar. Asco de domingo. Asco de lunes. Me presento al examen por dar un paseo. Odio el verano porque la gente está en la playa y yo en casa atrapado. Odio el invierno porque anochece pronto y yo estoy en casa atrapado. Odio todo.

Opositor quejica-vanidoso. Es una subespecie del anterior. Normalmente sus mensajes van acompañados por "selfies" con veinte filtros para tapar los defectos de los que se queja. Sus quejas se refieren a los malos pelos que llevan por culpa de la humedad y no poder ir a la peluquería cada semana, a sus ojeras tamaño XXL y a que el libro que le toca estudiar ese día no combina con sus calcetines nuevos.

photo credit: dp Chaigneau fotos via photopin cc
Opositor postureo. Habita en los rincones más rebuscados de instagram, porque el postureo con fotos es el postureo mejor. Nos deleita con sus compras online, la cafetería donde se come un cupcake tras el cante, los viajazos que se marca cada dos por tres y sus cenas en restaurantes de toda la geografía española. Lo que no tenemos tan claro es si las fotos son actuales o si no son de un familiar... o de google.


Opositor hiper-optimista. El que estornuda y sale confeti... pegado a un posit con una frase de Coelho. Tiene los temas llenos de frases motivadoras adornadas con colorines. Compra todo lo que tenga una frase que pueda aparentar entusiasmo por la vida, aunque sea en otro idioma que ni entiende del todo, pero va acompañada de un emoticono o dibujito feliz. Por tanto, se les reconoce fácilmente por su merchandising a juego: tazas, agendas, cuadernos, lápices, pijamas... Se rumorea que en las bragas llevan bordado "Tú puedes hacerlo".

Opositor+mascota. Sí, este opositor viene en la caja con un extra: perro, gato, iguana o guacamayo. Real o de peluche. Pero es importante que en sus fotos haya una mascota porque es su más fiel amigo y el único ser viviente que no huye durante sus horas de estudio o mientras canta el Código Civil en la ducha.

Opositor "mírame, hazme casito". Este también viene con extras: sus books de fotos hechos por... ellos mismos. Por cada "me gusta" en facebook, se estudia una hoja. Además, son fans de los mensajes que intentan ser crípticos para que alguien les pregunte qué les pasa.

Opositor deportista. Si hacemos caso a sus mensajes en las redes sociales, hacen deporte 25 horas al día y 9 días a la semana. Están en tan buena forma que se podrían ir con David Meca a cruzar el Estrecho de Gibraltar... andando sobre las aguas, debido a su extraordinario equilibrio corporal. ¿Un mal día en la academia? Nada que no solucione el "running". ¿Un buen cante? Tres napolitanas para alegrar el cuerpo como auto-regalo y 5 horas de elíptica para compensar la culpabilidad.

Opositor crack u Opositor Alborán, porque dice que canta como los ángeles. Es más, lleva los temas de 37 en 37, se los sabe con comas y puntos y ante el tribunal de jueces se rumorea que cantó 6 temas, porque le pidieron un bis... Pero aún así suspendió, el sistema es injusto.


Os animo a reíros de vosotros mismos, ¿os incluís en alguna de las caricaturas? 
¿Añadiríais más?

viernes, 14 de noviembre de 2014

Sobrevivir... a las reuniones familiares o con amigos

Que levante la mano el opositor a quien en una reunión social de personas a las que hacía tiempo que no veías, te han preguntado algo así como "¿y todavía sigues estudiando?". Estoy segura de que hay pocas manos sin levantar porque la humanidad tiene una realidad muy básica: nos encanta cotillear sobre la vida de los demás.

Muchas veces, cuando nos proponen este tipo de planes, no tenemos ni ganas de ir, porque nos recuerdan fervientemente que nuestra vida está en "pause" mientras que los demás tienen mil cosas que contarnos... y preguntarnos.

Así que, compañero opositor, si sacas la voluntad suficiente para aceptar la invitación, ¿cómo sobrevivir sin mandar a nadie a tomar vientos?

  1. Mentalízate. Las reuniones familiares o con amigos son caldo de cultivo para restregarte los años que llevas encerrado estudiando y salir con 15 invitaciones a bodas, bautizos, comuniones y otras reuniones. Y es que llega la época para todo opositor en la que a tus amigos de la universidad o a tus primos con los que jugabas todos los veranos en el pueblo les da por casarse y tener hijos. Afortunadamente, siempre puedes sonreír educadamente, encoger los hombros y decir "mi preparador no me va a dar libre"/"mi examen es cerca de esas fechas"/"tengo un simulacro de examen justo el día después". No te preocupes, no se molestarán en comprobar tu coartada, te dan por perdido desde hace tiempo.
  2. Ensaya ante el espejo tu mejor sonrisa y una forma de decir sin (que se note demasiado) hastío: "Sí, aún oposito", "No, no sé cuándo voy a aprobar", "No, no tengo el placer de conocer al hijo del primo de tu vecino del tercero, que se sacó la oposición en 6 meses mientras trabajaba a tiempo completo". 
  3. Lo primero que te van a decir cuando llegues será algo tipo "¡Anda, el desaparecido!".  Contesta con clase: "Es que he tenido que sacar un hueco para vosotros, mi agenda es demasiado apretada como para venir siempre que quedáis". A nadie le interesa que la razón de que tu agenda esté apretada es porque se ha quedado atrapada debajo de una torre de libros gordos de Petete.
  4. Cuando alguien saque la conversación de "los viajes que he hecho este año" o "la casa que me he comprado" o "qué bien se está en el Caribe", ni pienses si te da envidia o no. Desconecta y ponte a tararear mentalmente. Total, el blanco-nuclear-opositor es el color de piel al que mejor le sientan todos los tonos de ropa y tú vives a gusto con unos padres que te deben de querer mucho para mantenerte como si fueses una inversión; en el fondo, te envidian ellos a ti.

5. Sí, te vas pronto a casa porque al día siguiente te toca madrugar para estudiar. Pero hasta entonces, ¡que te quiten lo bailao! Ante todo, diviértete, desconecta y cuando te pregunten por la oposición, cambia de tema. Es tu día libre y tienes derecho a ello ;) Quizá mucha de la gente de la reunión no sepa apreciar tu esfuerzo y sacrificio, pero oye, cuando apruebes, no tendrás que invitarlos a ver tu victoria.

viernes, 31 de octubre de 2014

¡Abracadabra!

En realidad, esto de la oposición es cosa de magia, ancas de sapo y ojos de salamandras.

Recitamos nuestros libros de hechizos con ahínco, esperando que den sus resultados: que si España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho; que si el que, en ejecución de un plan preconcebido o aprovechando idéntica ocasión, realice una pluralidad de acciones u omisiones; que si los domingos son el peor día que se ha inventado...

También tenemos nuestros propios brebajes: vitaminas, té, café, red bull o todo mezclado a ver si así hace más efecto. Buscamos en farmacias y herbolarios flores contra el estrés, píldoras contra el cansancio y hay panales de abejas subcontratados para fabricarnos jalea real, así, destilada y todo. 

La magia en la que más creemos los opositores es en el poder de los sacrificios: no se necesita altar especial, ni sangre de virgen. Solo olvidarse de gran parte de la vida social y del tiempo libre durante unos cuantos años. Aunque, si se piensa dos veces, creo que hay momentos en que sería más sencillo sacrificar un cordero una noche de luna llena en un altar de oro mazizo (1).

Y lo segundo en lo que más creemos (o nos gustaría creer, en realidad) es en la fuerza de nuestra mente, al sacar los temas de los exámenes: "el x de penal no, el x de penal no, el x de penal ¡no!..." O mejor... ¡una Tardis para retroceder en el tiempo y tener otra oportunidad eligiendo temas!

Y al final, tras canturrear unos cuantos  "¡salacadula, chalchicomula, bibidi babidi bu!", Cenicientas y Cenicientos cambiaremos nuestros harapos (pijama, chándal, bata manta, moño, barba de 3 semanas) por un precioso vestido de gala: una toga, con puñetas y todo.

photo credit: metasarah via photopin cc
Creáis en lo que creáis, no dejéis de avanzar por vuestro propio camino de baldosas amarillas, mientras ponéis en práctica la mejor poción: mezclar, en un caldero humeante, esfuerzo con aguante, optimismo y una pizca de suerte, y ¡voilá! No necesitaréis Hadas Madrinas ni cursos en Hogwarts.


(1) Con absolutamente todo el respeto a los animales y en completo tono de humor, no expresando ninguna opinión a favor del maltrato animal.

jueves, 23 de octubre de 2014

Imprescindible: Descansos

Parece una total contradicción, pero una de las cosas más importantes para rendir estudiando es descansar el tiempo suficiente.

No es sano, ni para el cuerpo ni para la mente, estudiar 7 días a la semana, 12 horas al día, 360 días al año. Para el cuerpo, está claro: acumulas cansancio y llega un punto en que de cada hora real sentado ante los apuntes, sacas 5 minutos efectivos de estudio. No somos máquinas y estudiar cansa mucho más de lo que la "sabiduría popular" considera. 

Pero también mentalmente, estudiar sin descansos puede resultar contraproductivo. Conozco algún opositor (aunque escasos, todo sea dicho) que no hacen descanso semanal escudándose en que así llegarán antes a aprobar. Personalmente, lo respeto, pero no lo comparto; considero que llega un punto es que si no tienes nada más que la oposición en tu día a día, se agota la motivación y ¿entonces qué? ¿Te tomas una semana, un mes para recuperarte? 

Recuerdo aquellas épocas de exámenes en la universidad que, si bien no comparables en cuanto a carga del estudio, sí se pueden comparar en cuanto a intensidad: 15-20 días de estar delante de libros, códigos y apuntes sin quitarse ni el pijama, como quien dice. ¿Aguantaríais así durante meses? Yo reconozco que llegaría un punto en que odiaría tanto el estudiar que ni la "recompensa" de la plaza me serviría para seguir ahí.


Por el otro extremo, esto tampoco implica el otro extremo: descansos cada vez que leemos una hoja, fines de semana de desmadre, un mes de vacaciones, todos los puentes nacionales y de todas las Comunidades Autónomas, vivamos en ella o no... Una ración de seriedad.

Así que podemos dar unos consejos en general:
  • Dicen los estudios varios que nos es difícil estar al máximo de concentración más de unos 50-60 minutos, por lo que aconsejan hacer un breve receso tras ese tiempo. Matizo: 50-60 minutos de estudio de verdad, no de "me coloco, abro el libro, bebo agua, miro las musarañas, miro el libro... uy, ha pasado una hora, voy a mirar whatsapp". Y "breve receso" es "breve" de verdad: ir al baño, levantarte a por agua, beberte un café.
  • Dormir es básico. Es más, también está bastante estudiado que ayuda a la memoria.
  • Lo normal es descansar un día en semana, no hay regla escrita sobre qué día, pero sí una regla "no escrita": aprovéchalo, recarga fuerzas al máximo.
  • Normalmente, olvídate de los puentes y las fiestas varias. La rutina de los opositores no entiende de festivos. 
  • Vacaciones, las justas. Nadie te va a prohibir tomarte un mes para irte a la Conchinchina, ya eres suficientemente mayorcito para tomar tus decisiones. Pero tampoco (prácticamente) nadie te lo va a aconsejar; la vuelta al estudio puede ser un suplicio mucho mayor que el tener solo una semana de vacaciones al año.

jueves, 16 de octubre de 2014

No estás solo

Nadie puede estudiar por ti. No vas a tener a nadie para pasarte las hojas del libro o para sujetarte la mano mientras estás en el preparador o en la academia.

Es tu oposición, opción y un poco maldición a veces, pero una decisión exclusivamente tuya. 

A veces, tu habitación de estudio o la sala de la biblioteca se te antoja una inmensidad, un océano sin fin por el que te llevan las olas, dando tumbos, como si fueses una botella con un mensaje muy claro: "Quiero mi plaza." Y en ese momento, estando a la deriva, te sientes completamente solo. 

Y no eres el primero, ni el único, ni el último...

Posiblemente ni siquiera será la última vez que tengas esta sensación.

Pero lo cierto es que no estamos solos, ni mucho menos. Dejando a un lado familia y amigos de fuera, quien más y quien menos tiene lo que se denomina "amigo opositor".

Dícese de aquella persona que cuando vas a coger el whatsapp para quejarte sobre una asignatura, se te ha adelantado y te invita a unirte a tirarla por la ventana. Aquel siempre dispuesto a acordarse de las muelas de tu preparador cuando te adelanta o cambia el cante. El que te manda fotos con chistes malos, imágenes con frases de ánimo, dibujitos por sus libros o apuntes. 

photo credit: jessleecuizon via photopin cc
Es ese amigo que cuando tienes un mal día con los estudios, se pone en tu piel más que nadie y, por eso, que él te diga que "nunca llueve eternamente" debería ser una verdad absoluta, lo sabe de primera mano. El que te resuelve las dudas más absurdas sin menospreciarte, porque él también las tuvo; el que te pregunta dudas que hacen que te plantees si has estudiado el mismo tema y al final encontráis la solución juntos; el que comparte tu enajenación pre-cante y el estado de ánimo bipolar cuando salen las convocatorias.

Las alegrías y las penas en la oposición terminan siendo compartidas con los compañeros de camino. Nos alegramos por sus buenas noticias como si fueran nuestras, nos ponemos nerviosos con sus exámenes, nos sentimos mal cuando los vemos de bajón.

Y es que, como dice el proverbio, "si quieres ir rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado."

jueves, 2 de octubre de 2014

Querido desconocido... de mi vida como opositor/a

Querido desconocido... de mi vida como opositora: 

Hoy te dedico unas líneas para que dejes de compararme con el hijo de la prima de tu vecina, "que aprobó a la primera" y para que te abstengas de preguntarme "cuántos años vas a dedicarte a estudiar en vez de a trabajar, que ya tienes una edad". 

"Estudiar" no es un trabajo remunerado, pero también requiere esfuerzo y voluntad. Quizá precisamente porque sus frutos no son inmediatos, tiene un sacrificio que no se puede comparar con el que haces tú cuando te levantas para "ir a currar" cada mañana. Ni mayor, ni menor sacrificio, simplemente distinto. Así que, no me juzgues por, según dices, "no tener ni oficio ni beneficio", por estar cansada al final del día y por odiar los lunes como cualquier otra mortal. 

Emplearé los años que necesite para ello. Me caeré y pensaré en "despedirme" a mí misma, en elegir otro oficio. Existe la posibilidad, y lo sé, de no llegar a la meta, al trabajo soñado. Pero mientras ese momento llega o no, me emplearé a fondo por "ascender" y labrar mi futuro laboral. 

Los opositores también tenemos jornada laboral, sabemos bien lo que es tener que hacer horas extra, la rutina nos acosa, pasamos el año anhelando vacaciones. Respondemos ante superiores por nuestros resultados: nuestra familia (que nos mantiene), nuestros preparadores (que tienen expectativas depositadas en nosotros) y ante el director general y el más duro de todos: nosotros mismos, que solemos juzgarnos duramente.

Este es mi oficio, ni más ni menos. Y ya sabes lo que dicen: si quieres juzgar mi camino, te presto mis zapatos.


photo credit: ∆ zzg ∆ via photopin cc

jueves, 25 de septiembre de 2014

Érase una vez...

Érase una vez un pequeño niño que tenía miedo a los monstruos de su armario. Al llegar la noche, no podía evitar dar vueltas y vueltas en la cama, mirando a su armario a través de la oscuridad si percibía algún movimiento, agudizando su oído por si el silencio se quebraba.

Y es que, aunque nunca había visto ni oído nada raro, no dejaba de preguntarse: ¿cuántos monstruos habrá? ¿Cómo serán de grandes? ¿Será hoy el día en que salgan del armario para venir a por mí?

Al final, las noches de pasaban entre desvelos y pesadillas. Día a día, se acumulaba el cansancio y los temores hasta que decidió que era hora de enfrentarse a sus monstruos.

Pensó cómo hacerlo: encontró su gran espada de madera dentro de su cofre de juguetes y se dirigió al armario con decisión... Pero, con el pomo ya en la mano, no se sintió capaz. Entonces, acudió a pedir refuerzos: su madre aceptó encantada ayudarlo e incluso propuso llamar a su amiguito de enfrente. Juntos, abrieron el armario y se encontraron cara a cara con los monstruos... Que se habían convertido en polvo.

Y es que, aunque crezcamos, todos tenemos "monstruos metidos en el armario", dudas y temores, preguntas que no sabemos responder, que nos quitan el sueño por las noches, cuestionándonos cuándo y cómo deberemos hacerlo frente.

¿Sacarán plazas este año? ¿Seré capaz de aprobar esta convocatoria? ¿Será la siguiente? ¿Seré, siquiera, capaz de lograrlo algún día?

A veces podremos solos. Otras, necesitaremos ayuda. Pero al final, al "abrir el armario" nos daremos cuenta que los problemas se terminan convirtiendo en polvo cuando los enfrentamos, porque podremos verlos tal y como son y buscar las soluciones necesarias, que, al fin y al cabo, no serán más que soplar el polvo de tus miedos para esta noche volver a dormir plácidamente.




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viernes, 1 de agosto de 2014

"Don't let your dreams just be dreams"

Que puede parecer que la vida es una carretera bacheada. Pero en realidad viajamos en una montaña rusa, donde en un momento estás en lo más bajo y al siguiente tienes el mundo entero a tus pies. Donde en cualquier momento nos quedamos cabeza abajo, mareados y sin saber dónde estamos. 

Y la oposición no es la excepción. 

La vida no regala nada... Bueno, sí. Regala lecciones para el que las quiera tomar. Como dijo el gran Frank Sinatra, 

"I've been up and down and over and out, and I know one thing
Each time I find myself flat on my face
I pick myself up and get back in the race" 



Y os digo algo: no tener los pies plantados en el suelo en todo momento no es tan malo. A veces, deberíamos intentar alcanzar el cielo con nuestros pies, no solo con las manos, porque hay que seguir los sueños, no solo desearlos.







viernes, 25 de julio de 2014

Contra viento y marea

Cuando empezamos a opositar, todos firmamos un contrato tácito con nosotros mismos sobre mantenernos estudiando en cualquier circunstancia, aunque no solemos pararnos a pensar cómo será hacerlo cuando las circunstancias nos llevan a momentos bajos, a estudiar contracorriente. 

Hoy no hablo de nuestros propios bajones o nuestra falta de motivación, que al fin y al cabo son problemas nuestros. Hoy me refiero a aquellas situaciones de la vida que por cosas completamente ajenas, nos vemos estudiando en momentos y circunstancias difícilmente imaginables de normal. Es algo por lo que, afortunadamente, no pasamos todos los opositores, pero no a pocos nos toca, porque la vida es así.

Son esos momentos en los que tenemos familiares o amigos enfermos o incluso hospitalizados, cuando ocurre algún problema familiar que requiere que estemos ahí o cuando la vida da un revés, pero no podemos quedarnos estancados.

Quien quiere, puede o, por lo menos, lo intenta. Además, en muchas ocasiones precisamente el estudio es un pequeño refugio para desconectar, aunque parezca irónico; un remanso de paz en un momento de caos.


La premisa de la que yo partiría en esas situaciones es sencilla: no hay que exigirse llegar a un ritmo o a un determinado número de temas, porque así solamente logramos frustranos. Se trata de adaptarse un poco a lo que venga: ¿por la mañana hoy los asuntos están en calma? Pues aprovecha, sin excusas, y siéntate ante el libro. ¿Por la tarde as a tener que estar varias horas, por ejemplo, en un hospital? Pues llévate algún tema no muy denso que puedas ir leyendo entre idas y venidas. 

Me parece importante intentar buscar momentillos de rutina: ir a cantar (si se puede) aunque sea solamente con un tema cogido con alfileres, leer leyes y códigos o temas de repaso. Al fin y al cabo, no perder de todo el hilo de la oposición, sacando ganas y energía de la reserva.

Y si, por el motivo que sea, se necesita una pequeña pausa, ¡que no cunda el pánico! Los opositores también somos personas, con problemas alrededor, no vivimos (ni debemos vivir) en una burbuja. Nadie te va a echar en cara que necesites un día, cinco o un mes "para asuntos propios". 
Después, los primeros días, costará más que un día normal pero un poquito menos que cuando volvemos, por ejemplo, de vacaciones. Porque en estas situaciones, volver a los libros será una buena señal: la tormenta ha amainado.

Sobre todo, no olvidéis que todo camino tiene altibajos.
Pero tener que frenar, no significa abandonar.
No poder hoy, no significa no poder mañana.

viernes, 27 de junio de 2014

Carta a los que este verano os toca luchar

Siguiendo con el tema"cartas" que abrió el lunes Quiérete Mucho, hoy os quiero dedicar esta a los que estáis en plenos exámenes.

Cada vez que abro cualquiera de las típicas redes sociales veo más y más comentarios y fotos con el denominador común de "No puedo más" de los opositores que ahora mismo tenéis exámenes a la vista. Y desde aquí os digo: Es normal.
Cualquiera con un mínimo de empatía, se pone en vuestro lugar y valora que el esfuerzo que estáis haciendo estas semanas e, incluso, meses es muchísimo mayor que el que hacemos de normal durante la oposición, que ya es bastante. Tenéis una posibilidad real, muy real, de llegar a la meta que tanto perseguimos todos en este camino, así que también aumenta la presión, los nervios, el no descansar bien y el tropezar como consecuencia de todo lo anterior.

Pero también os digo: ¡Aguanta!


Aunque no estés preparando "nada más" que el primer examen de tu oposición: ¡aguanta! Aunque no lleves todo el temario: ¡Aguanta! Aunque haya pocas plazas y quizá este no sea tu golpe definitivo: ¡Aguanta!

Porque en las situaciones de presión es donde sacamos lo mejor de nosotros, buscamos y encontramos fuerza donde parece que ya se había agotado. Son los momentos en los que más aprendemos: qué temas flojean, cómo maximizar el tiempo, de qué modo repasamos mejor... 

Y cuando estés con ganas de tirarlo todo por la borda, para un segundo, cierra los ojos y respira hondo. Aprovecha para llamar a un amigo y desahogarte o salir a pasear con el perro, cualquier cosa que, por pequeña que parezca, te dé una gotita de ánimo para volver delante de los temas.


Estás luchando con uñas y dientes por aquello con lo que sueñas y eso ya es de VALIENTES, porque mucha gente solo se conforma con los restos que le llegan hasta sus pies. Así que te admiramos y te apoyamos en este pedacito de camino tan empinado. Y seguro que tienes mucha gente detrás empujándote para que no resbales, no te sientas solo; ni aun cuando no puedan ponerse en tu lugar, están ahí.

¡Fuerza!

lunes, 23 de junio de 2014

Carta al opositor

Os dejo una carta de despedida, cierro un tiempo por vacaciones, a sabiendas de que vuestro verano será duro pero no quiero que penséis que os abandono. 
El verano es una tregua que nos da la vida una vez el año para reponer fuerzas. 
Sin ese descanso no rendiríamos igual en septiembre ¿verdad?

Seguiré acordándome de todos vosotros y espero que vosotros de mí.
No soy nadie para decir cómo ha de ser vuestro verano, pero siempre hay tiempo para todo, no os privéis de nada, pues estos años, nadie os los devolverá jamás.

Os espero a la vuelta, yo también necesito cargar pilas 
y traer nuevas ideas entre otras, la apertura de una pequeña 
shop online que podréis ver nacer sobre julio - agosto.

Hola verano, calienta pero no abrases 
(sobre todo a los de interior) y trata bien a mis opositores...
¡Hasta pronto!




viernes, 20 de junio de 2014

Estancamiento vs. Superación

Suena el despertador, pero hoy no tienes ganas de hacerle caso. En tu escritorio, los temas se acumulan junto a la frustración de no hacerte con ellos. Ayer no fue un buen día; quizá la semana entera te haya parecido un desastre que te ha dejado una amarga sensación. Incluso, es posible que te haya tocado escuchar una charla de tu preparador sobre que debes ponerte las pilas y que repitas los mismo temas para el próximo día. Pero no es tan fácil, ¿verdad? 

Hay rachas en que te sientes completamente estancado en un epígrafe o un tema, en un bloque de temas que nunca has llegado a entender y parece que tu cabeza se niega a memorizar. No avanzas como tu bonito planning lleno de frases de motivación indica. O es posible que hayas llegado a este estado después de un suspenso.

Pero, ¿sabes qué? Esto son solo gajes del oficio. No eres el primer ni el último opositor que ha tenido la sensación de estancarse, y seguramente no será la última vez que tú mismo experimentes esto antes de llegar a la meta. 

Sin embargo, la clave la tienes tú. La respuesta al estancamiento es el afán por superarse.


Descansa un rato más en la cama hoy, vale, pero solo porque tienes que coger fuerzas. Cuando te levantes, hazlo con la intención de comerte el mundo: que no haya tema o código que pueda contigo.

Cuando haya problemas, busca soluciones, habla con tu entorno, no te rindas. Hoy es el punto de inflexión, eso lo marcas tú y solamente tú.

No te mientas, que esto no es algo de un día para otro. Quizá esta semana estés bajo de forma todavía pero coge ritmo poco a poco y vuelve a empezar, vuelve a ilusionarte, vuelve a empeñarte en hacer buenos cantes y en arrasar con lo que se te ponga por delante.

Es cuestión de querer, cuestión de intentarlo. Es sacrificio, altibajos, momentos de completa desesperación seguidos de la mayor de las euforias.

El caso es que todo esto, al final, puedes hacer que merezca la pena.

lunes, 16 de junio de 2014

Si el SOL te invita a salir, sal con él

No me importa las horas de opozulo 
o cueva que toquen hoy.
Necesitas que el Sol te nutra tanto como necesitas 
el agua o el aire para vivir.

Así que reorganiza tu rutina de lunes,
y si el Sol te invita a salir, sal con él.

No te engañes, la opo no es lo primero.
Lo primero eres TÚ.

Feliz lunes


viernes, 13 de junio de 2014

No seré la amiga perfecta...

Soy opositora y, por tanto, no seré la amiga perfecta. No te cogeré el teléfono siempre que llames ni contestaré tus whatsapp al momento. Posiblemente, ni siquiera encuentres mi móvil operativo a las horas "normales". A veces te contestaré, pero no estaré del mejor humor y quizá ni siquiera me apetezca escuchar el día tonto que has tenido en el trabajo y me oirás bostezar. Incluso, a veces seré yo quien llame para quejarme de que estoy agobiada, cansada o frustrada y tú negarás con la cabeza, al otro lado del teléfono, mientras aguantas mis mismas tonterías de cada semana. 

Pareceré egoista porque todo girará en torno a mi oposición: cuándo puedo quedar, cuándo puedo llamarte para charlar, hacerte un favor o darte tu regalo de cumpleaños 2 meses después. No tendré nada interesante que contarte porque ya sabes mis días de cante y qué asignatura llevo esta semana; al fin y al cabo, me quejo de ello por telegram varias veces al día en los grupos que tenemos en común. Se me olvidará llamarte a ver qué tal tu entrevista de trabajo o si tu jefe ha tomado al fin la decisión de hacerte indefinido. Es posible incluso que no te haya felicitado en tu cumpleaños, no porque lo haya olvidado, sino porque no sepa en qué día vivo. 

Cuando te intereses por mis exámenes o cantes, primero negaré que quiera hablar de ello, te diré eso de que "mejor desconecto, cuéntame tú cosas"... y terminaré lloriqueando por las preguntas del test o por lo mal que llevé el tema la semana pasada y la "regañina" que me echó el preparador. 

No, definitivamente no seré la amiga perfecta durante esta etapa. 

Pero puedo prometerte algo: 

Cuando de verdad me necesites, te escucharé, apoyaré e intentaré aconsejar. Haré hueco entre mis apuntes, me acostaré más tarde hoy para mañana escaparme a tomar un café contigo. Las veces que me olvide de algo importante, me disculparé e intentaré compensártelo. Me pondré alarmas en el teléfono para que no se me vuelva a olvidar. ¿Me escribiste un whatsapp ayer? Lo debí de mirar sin leerlo, pero ahora mismo te contesto a todo.

Te prometo que, si me das tu voto de confianza y me apoyas en este viaje, estaré eternamente agradecida. Porque, antes que opositora, soy la misma persona de siempre, tu amiga, y me sigues importando. Me dolería perderte y valoro que me animes cuando quiero tirar la oposición por la ventana. Es posible, que sin toda la motivación que me aportáis desde fuera, ya hubiese tirado la toalla. 

Así que, si no te cojo el teléfono a la primera, tan solo espérame. 


lunes, 9 de junio de 2014

HOY es 40 de mayo, ¡quítate el sayo!

Porque no todo van a ser libros.
Y aunque este refrán quiere significar que no has de fiarte del buen tiempo
y tener siempre una chaquetita al lado, nosotras queremos darle otro significado.

Que quitarse el sayo sea empezar nueva etapa, irle dando la bienvenida al verano,
sentir que dejas cosas atrás, quitarte pesos de encima.
Decidir por ti, sentirte libre...
 Opositores, opositoras.
A veces hay que quitarse el sayo
las penas y los problemas.
Solo así podremos dar paso a las sonrisas,
al calor del sol 
y a todo lo bueno que seguro, está por venir.


Feliz lunes mis valientes



viernes, 6 de junio de 2014

¿Empezar a opositar?

Ahora que es tiempo de exámenes finales en las universidades, una nueva generación de Graduados empezáis a buscar salidas y, entre ellas, os planteáis opositar. Sin duda, a la cabeza os acuden las dudas a cerca de vuestras capacidades, de cómo empezar, de qué oposición sería la idónea para vosotros... 

Considero que lo primero que hay que decidir es si tenéis fuerza de voluntad. ¿Seríais capaces de sacrificar tiempo de vuestra vida por la oposición? ¿De tener solo un día libre a la semana y escasas vacaciones a lo largo del año? La oposición lo primero que necesita es muchas horas, mucha energía, dinero, motivación a raudales... El sacrificio es piedra angular de cualquier oposición y si no vais a querer o poder hacerlo, desechad la idea ahora mismo. 


Lo siguiente sería considerar el abanico de oposiciones a las que se puede acceder con vuestra carrera combinado con lo que os veis haciendo el día de mañana. Hay más oposiciones que juez, fiscal y notarios, en el caso de los que acabáis Derecho. Y a lo mejor no os lo habéis planteado nunca, pero lo que queréis no es estar en un juzgado, sino en una oficina de empleo o en el cuerpo jurídico militar (de distintas oposiciones hemos dado ya información y perspectiva. Podéis buscarlas AQUÍ). Os animo a investigar y a abriros las posibilidades, que en este mundo las opciones no se limitan a "sota, caballo y rey". Internet, foros, incluso preguntando por redes sociales podéis encontrar personas que estudian oposiciones menos conocidas y que, sin duda, os animarán con ellas. 

Dentro de la elección os doy un consejo: No os dejéis llevar por el número de temas que tenga el programa de tal o cual oposición. A lo mejor son muchos y cortos, o quizá sean pocos pero largos; no tendrán las mismas pruebas de selección... Una oposición no es más fácil por tener menos temas. 

Lo que sí podríais (y deberíais) tener en cuenta son características tales como: 
- Número de plazas convocadas en los últimos años, además de la frecuencia de convocatoria: hay oposiciones que por ley han de ser convocadas cada año o cada dos, pero otras podría darse el caso de que no convocasen en 7 años.
- Tipos de pruebas de selección; por ejemplo, en los casos en los que hay pruebas físicas o de idiomas.
- Tu movilidad. ¿Estás dispuesto a que te manden a una plaza en Tenerife o en un pueblo gallego? Si no es así, plantéate oposiciones de Ayuntamientos o Comunidades Autónomas, por ejemplo.

Por último, algo que me parece muy importante: no tiréis la toalla antes de empezar pero tampoco te crees expectativas irreales. Que el primo del vecino de tu tía la del pueblo se sacase la oposición a la primera llevando 3 meses, no es lo normal (ni probablemente sea verdad). Pero, en el otro lado, que la vecina de en frente de la sobrina del amigo de tu abuelo lleve 15 años estudiando notarías sin aprobar aún, tampoco es lo habitual.

Hay casos en ambos extremos, pero no comiences tu nueva andadura pensando que en un año vas a estar trabajando como fiscal en la Audiencia Provincial de Madrid; ni lo descartes de pleno porque te veas 10 años viviendo a la luz de un flexo. Confía en tus capacidades mientras mantienes los pies en el suelo. 


@icpinilla

lunes, 2 de junio de 2014

"OT. Opositor Triunfo" y los cantes (que no canciones)

Mucha gente me lo pregunta y no, no soy opositora.
No soy de esas valientes...
Por eso no me quiero ni imaginar el momento 
de un cante que para muchos, 
es el pan vuestro de cada día.

Ya no hablo de la vergüenza al hablar en público 
sino de la capacidad para memorizar
y soltarlo todo en tiempo, sin dejarte nada en el tintero.

Por eso desde aquí os mando ánimo para los cantes, 
precisamente por eso, 
porque nunca he vivido un cante, 
soy más de cantar en la ducha o de dar el cante.
¡Arriba opositores!



viernes, 30 de mayo de 2014

Examen oral: consejos para "primerizos"

Hoy os damos una batería de consejos, no para prepararlo, sino para asistir a un examen oral. Empezamos:
  • La noche de antes, aunque sea difícil, intenta descansar. Al menos, acuéstate y cierra los ojos. Los repasos hasta altas horas de la madrugada el día de antes no sirven de nada y, sin embargo, necesitarás tener la cabeza despejada para el día siguiente. 
  • En las oposiciones donde hay tiempo tasado, recordad el cronómetro. Normalmente, incluso, se pueden llevar dos: uno para controlar el tiempo de cada cuestión y otro, para el tiempo total. También existen cronómetros que pueden hacer varias cosas a la vez. 
  • No es mala idea comprobar que el cronómetro tiene pila o llevar repuesto. 
  • Sobre la vestimenta, no se me ocurre ninguna oposición donde se exija un protocolo del vestuario concreto. Se debe evitar ir demasiado "informal": chanclas, camisas abiertas, camisetas de tirantitos, ropa demasiado corta, bermudas... Vais a examinaros, no a tomar unas cervezas. 
  • Siempre será un acierto un traje o sencillamente, pantalón/falda, camisa y americana. 
  • No te cargues de apuntes; lo que no te sepas ya, no te lo vas a aprender en los cinco minutos de antes. 
  • El rato previo, procura evitar las bebidas con gas, excesivamente azucaradas o con cafeína o teína.
  • Dentro del examen suelen proporcionar agua por si se te seca la garganta. Pero durante la espera, tened en cuenta que por ejemplo en el TS no hay máquinas de bebidas dentro.
  • DNI imprescindible, tanto para ti como para tus acompañantes para poder acceder al edificio.
  • El programa de la oposición suelen proporcionarlo allí (por eso de evitar que cada cual lleve un programa escrito o incluso desactualizado).
  • Puntualidad. No sabes si los llamados antes de ti van a estar o no, podrías ser el primero en examinarse.

¿Qué más consejos daríais a los "primerizos" en orales? 

lunes, 26 de mayo de 2014

Cómo construir sueños y conseguirlos

Siento no poderos dar la receta de la felicidad
ni deciros con exactitud a modo tutorial, 
cómo construir un sueño, 
por lo que espero que nos os defraude el título de la entrada.

Pero sí puedo deciros, que aunque no sé cómo,
cuándo, ni porqué
 (pues un sueño no tiene que estar en ti desde siempre,
 puede nacer mañana mismo y nunca es tarde para luchar por él)
yo, estoy construyendo el mio propio
y echándole los ingredientes necesarios para que crezca
camino de conseguirlo.
- esfuerzo + pasión + ilusión + constancia -
Todo ello a grandes cantidades, 
sin escatimar, prometo que no engorda.
Mezclado.
Cada día, para desayunar.
Funciona, palabrita.


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Gracias por respetar el trabajo de los demás.