Detrás de los cantes...

Intentando sobrevivir a esto de opositar, compartiendo este arduo camino salpicado de anécdotas, experiencias y buen humor, para evitar perder la cabeza, ¿te apuntas?

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viernes, 31 de enero de 2014

Organización del tiempo

Hoy partamos juntos de una premisa: conoce los puntos débiles del enemigo. ¿Y quién es tu mayor enemigo en la oposición? Tú. Sí, tú, siempre y ante todo, ante todos.

¿Qué tiene que ver eso con el título? Fácil: como persona que eres (aunque un poco loca por meterte donde te has metido), no rindes igual las 24 horas del día. Llamadme perezosa, pero por ejemplo yo después de comer no rindo así que me acuesto la siesta. ¿Para qué estar frustrándome delante de los apuntes sin avanzar pudiendo estar aprovechando mi tiempo para descansar? Y conozco de todo: gente que se levanta a las 6 de la mañana, y gente que se acuesta a esa hora porque en la tranquilidad de la noche encuentra su inspiración.

Aún así, podemos establecer una serie de "reglas generales", extensibles a la mayoría:

Partiendo de lo dicho: no os forcéis por estar calentando la silla en esas horas que vuestras neuronas se van de farra. Esto no quiere decir que estudiéis 3 horas al día, sino que aprendáis qué horas son vuestras menos productivas y las aprovechéis para otras cosas.

En el otro extremo, todo declive tiene como contrapuesto un auge: ¿qué hora son las que más os cunden? Pues cogedlas y exprimirlas al 150%. Porque nosotros los opositores sabemos (y tenemos que) hacer malabares con los minutos.

Descanso no es lo mismo que perder el tiempo, para bien y para mal. Por cada hora/hora y media de estudio (de estudio de verdad) aconsejan parar  5-10 minutos. Pero eso no significa desconectar totalmente del estudio ni vagar por casa viendo el tiempo pasar. Aprovecha para coger agua, un tentempié o fumarte un cigarro.

También es importante tener objetivos o "plannings" para el día, intentar que las horas nos cundan lo necesario para acabar x temas, o hacer test o repasar, por ejemplo. Pero objetivos realistas, no vale un planning irreal, por exceso (no, no vas a hacer 40 temas hoy, por mucho que te empeñes, y lo único que vas a lograr pretendiendo cumplirlo es una frustración del copón) ni por defecto (si hoy haces solo un tema, pues a lo mejor dentro de una semana tienes que hacer un día de los de no parar ni a comer para llegar a un control o a un examen).

Personalmente, tampoco le veo mucho sentido a los plannings semanas vista. Hoy puedo saber cómo estoy y estimar cuánto me va a cundir; puedo incluso razonar que mañana y pasado mañana haré esto o lo otro. Pero planear lo que tengo que hacer dentro de 15 días me parece otro agujero negro de motivación: ¿y si me pongo mala la semana que viene o una jaqueca o un recado inesperado me arrebata 1 hora, 3 horas o un día entero? Pues que todo el planning a la basura y pierdo más tiempo rehaciéndolos que estudiando. 

Seguro que vosotros nos podéis contar más consejos sobre cómo organizarnos. Los espero y tomo nota para recopilarlos ;) 


@icpinilla

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