Detrás de los cantes...

Intentando sobrevivir a esto de opositar, compartiendo este arduo camino salpicado de anécdotas, experiencias y buen humor, para evitar perder la cabeza, ¿te apuntas?

AVISO: Queda prohibida cualquier tipo de reproducción total o parcial de cualquiera de los posts de este blog. Gracias por respetar el trabajo de los demás.



viernes, 26 de junio de 2015

La palabra mágica: autosuperación

"Cuanto más hacemos, más podemos hacer." William Hazlitt

Llega un punto en la oposición que es relativamente sencillo levantarse a estudiar. En circunstancias normales, cuando ya hemos creado una rutina y todo está correcto a nuestro alrededor, podemos tener mejor o peor día, pero es nuestra tarea y cumplimos. Nos acomodamos. No me refiero a que no luchemos o a que no nos esforcemos, sino a que nos acostumbramos a que es lo que hemos elegido hacer y lo hacemos. 

photo credit: Below cat ears via photopin (license)
Cada vez estoy más segura que una de las palabras más importantes para poder avanzar en la oposición es la autosuperación, en un sentido amplio. Superación personal, primero, al levantarnos cada día y analizar nuestros propios errores del día anterior. Intentar mejorar, perfeccionar ese tema que nos trae de cabeza, profundizar en aquello que no nos queda claro sin limitarnos a leer y repetir las cosas como papagayos. 

Pero también superarse a uno mismo cuando las circunstancias lo piden a gritos. Porque la vida no suele ser pacífica y, precisamente en las cuestas arriba, es cuando tenemos que demostrar cuánto queremos de verdad nuestra plaza. Habrá ocasiones, por fuerza, que haya que parar para solucionar problemas. Pero el día tiene 24 largas horas y si se quiere, se saca tiempo para todo. 

 

No os conforméis con ir pasando el día a día. No os mintáis a vosotros mismos para tomaros pausas innecesarias cada vez que haya un obstáculo en el camino. No os resignéis en un punto del camino, porque la meta no está aquí ni va a venir a vuestros pies. 

Esto no es solo aguantar una rutina lineal; hay que avanzar creciendo y fabricando escalones que nos acerquen hasta el objetivo.

viernes, 22 de mayo de 2015

Sobrevivir a opositar... en los días previos al examen.

1. Parte de lo más básico: asume que eres un animal peligroso. Ningún opositor en su sano juicio los días antes del examen va a... Me corrijo: ningún opositor está en su sano juicio esos días, y punto. 

2. Almacena provisiones en tu opozulo como si fuese a pasar un huracán. Ya tendrás tiempo de vida sana después, ahora importas tú y tus antojos. Avisa en tu casa de esto, por si eres de los que arranca extremidades cuando te desaparece un pedazo de tu tableta de chocolate con dulce de leche.

3. Acuérdate también te encontrar y poner visibles tus apuntes cuando se acerquen los 15-10 días anteriores al examen. Las estadísticas apuntan a que son las fechas en las que más hojas, esquemas y el bolígrafo preciso que quieres usar se reúnen con las parejas de tus calcetines en el mundo que hay pasado el tambor de la lavadora. O quizá, solo quizá, estás un pelín más nervioso de lo normal y no encontrarías un elefante que estuviese sentado en tu propia silla. 

4. Avisa a los demás de que estos días vas a ser casi, casi como un adorable gremlin: 
- No comas después de las 00:00 para no tener una noche pesada, especialmente si se trata de azúcar, redbull, cafeína o cosas que te vayan a agitar más de lo que estás. De verdad, pienso en un opositor los días previos del examen mezclado con algún excitante y me viene a la cabeza esto: 

- Si haces caso a mi preparador, tampoco vas a mojarte: ducharte es perder tiempo (excepto el día/mañana antes del examen, por el bien de tus compañeros, gracias).
- Y, por supuesto, no vas a ver la luz del sol. Aunque esto no es que cambie mucho (o nada) respecto del resto del tiempo de los días del opositor, el color blanco nuclear nos delata. 

5. Repite conmigo: "no voy a meter este subrayador en el ojo a quien me pregunte si esta vez voy a aprobar". Es momento para que todo el mundo saque sus "frases joroba-opositores": "el sobrino de la prima del vecino del octavo conoce a uno que aprobó a la primera"; "¿por qué estás nervioso? si con el tiempo que llevas tienes que sabértelo todo"; "esto está chupado, un examencito y tienes la vida solucionada para siempre". 
Por si no cumples este paso, al menos deja a alguien encargado de decirle a los de la televisión eso de "No me lo puedo creer, siempre saludaba cuando me lo cruzaba por las escaleras".

6. Ante todo, buen humor, paciencia, ánimo, ¡suerte! 

El blog y yo nos vamos a por provisiones para sobrevivir estas semanas previas a mi test. Desde aquí os mando mucho ánimo, especialmente a mis compañeros opositores a profesores y secretarios judiciales (y demás opositores que os examinéis en las próximas semanas). Exprimid estos días y haced que todo esto merezca la pena ;)


viernes, 15 de mayo de 2015

A mí yo futuro

No sé dónde estarás al leer esto, cuánto tiempo habrá pasado ni cómo habrá acabado esta aventura que es opositar. Pero te escribo para que no te olvides...

Para que no te olvides nunca de cómo te sentías mientras estudiabas. Recuerda los días en que pensabas que esto no era para ti, que no tenías fuerzas ni ganas de más, que te acostabas con la sensación de haber perdido una batalla. Esos son los días que hacen que valoremos que la vida no regala nada y no es un camino de rosas.

Y aún así, a la mañana siguiente te obligabas a salir de la cama y enfrentarte a tus miedos. Incluso, algunos días llegabas a sentir que podías lograr volar hasta las estrellas si te lo proponías; la clave era persistir, resistir, levantarse tras cada caída. Las cosas que merecen la pena no suelen ser fáciles. Y la oposición no es una excepción. Son muchos días de sangre, sudor y lágrimas pero, sea cual sea su final, te ha dejado muchas experiencias positivas y lecciones aprendidas. 

No te olvides de las personas que te acompañaron en el camino, aquellas que te reconfortaban cuando la motivación estaba a cero, se acordaban de traerte chocolate cuando estabas subiéndote por las paredes, te preparaban tu comida favorita si te veían cansada o aguantaban tus gritos y lloros injutos cuando tenías un mal día. Hay gente que te ha apoyado sin condiciones ni restricciones durante la oposición, que se merecen un verdadero monumento.

Y, ante todo, no olvides, y aunque esté feo decirlo y lejos de ser humilde... Eres valiente. Hay que serlo para regalar años de tu vida a estudiar sin garantía alguna; hay que serlo para elegir rutina y sacrificio; hay que serlo para continuar después de cada batalla perdida. 

No te olvides de cómo llegaste a dónde estás.

"El que olvida el punto de partida pierde fácilmente la meta." 

photo credit: Dawson County, Texas via photopin (license)

viernes, 8 de mayo de 2015

Opositor que se cuida, vale por dos

A raíz del post de la semana pasada, comentarios que me hicieron e incluso experiencias que he leído por redes sociales, hoy quería hablar un poco de la importancia que tiene el cuidarnos durante la oposición.

No hablo, ni mucho menos, de operaciones biquini ni de ser la generación de opositores-modelo que envidien en instagram. Hablo de salud, física sobre todo, pero también de salud mental. Al final, la vida sedentaria que llevamos, de 8-10 horas estudiando al día (de media, en época normal, no hablo de cuando hay un examen cerca ni de la gente que dice que estudia 35 horas al día) conlleva riesgos de tener problemas de circulación, huesos, espalda, azúcar... Y esto es como todo: lo vamos dejando porque "eso le pasa a otros, yo estoy bien", hasta que un día ¡zas!: nos encontramos mal, débiles, empezamos a necesitar médicos, analíticas... hemos forzado la máquina y eso tiene sus consecuencias. 

Además, está la salud mental: cuando no rendimos porque no damos más de sí nos frustramos, y esto se vuelve "la pescadilla que se muerde la cola", porque estamos más desanimamos, tenemos menos motivación y menos fuerzas, nos cunde menos aún...

photo credit: Yoga Rave via photopin (license)
Reconozco que soy la primera que se deja llevar por la pereza, pero desde hace unos meses, intento cuidarme un poquito más y lo noto. Cada gotita suma para ayudar a nuestro propio cuerpo. Al fin y al cabo, es muy cierto eso de "mens sana in corpore sano". 

No se necesita ni mucho tiempo, ni gimnasios, ni dietas y suplementos alimenticios. Es solo una pizquita de fuerza de voluntad y unas pautas muy básicas: intentar comer de todo y varias veces al día, empezando por un buen desayuno; levantarnos de vez en cuando de la silla para caminar un poco y estirarnos, especialmente la espalda; y sacar un ratito para actividades, incluso sencillas y que requieren poco tiempo, como caminar haciendo recados o paseando al perro, o buscar un vídeo en youtube con un entrenamiento corto, lo justo para que nuestro cuerpo no se atrofie, sin tener que salir de nuestra habitación, si quiera (por ejemplo, https://youtu.be/U6etLKswjq8).

Y, a partir de aquí, quien no saca un rato a la semana para cuidarse, es porque no quiere, que oye, está en su derecho, pero recomendable no es.


viernes, 1 de mayo de 2015

No vivo para estudiar

Hace poco me hicieron llegar este texto, que me gustaría compartir con vosotros. Fue un discurso del ex-presidente de Coca-Cola, Bryan Dyson, al cesar en su cargo: 
"Imagina la vida como un juego en el que estás haciendo malabares con cinco pelotas en el aire. Estas son: tu trabajo, tu familia, tu salud, tus amigos, y tu vida espiritual, y tú las mantienes todas éstas en aire. 
Pronto te darás cuenta que el trabajo es como una pelota de goma. Si la dejas caer, rebotará y regresará. Pero las otras cuatro pelotas: familia, salud, amigos y espíritu, son frágiles, como de cristal. Si dejas caer una de estas, irrevocablemente saldrá astillada, marcada, mellada, dañada y encluso rota. Nunca volverá a ser lo mismo.
Debes entender esto: apreciar y esforzarte por conseguir y cuidar lo más valioso. Trabaja eficientemente en el horario regular de oficina y deja el trabajo a tiempo. Dale el tiempo requerido a tu familia y a tus amigos. Haz ejercicio, come y descansa adecuadamente. Y sobre todo… crece en tu vida interior, en lo espiritual, que es lo más trascendental, porque es eterno."

Aunque en la oposición parezca que todo tiene que ser estudiar, estudiar y estudiar, en mi sincera opinión, a veces nos pasamos y no damos valor a las demás "pelotas".

Es cierto que la familia y los amigos tienen que esperarnos, y que quien no está en nuestro "sufrimiento", no se merece acompañarnos en nuestro éxito. Sin embargo, hay ocasiones que nos necesitan. No significa que cada vez que suene el teléfono nos vayamos a tomar una cerveza. Solo significa que hay veces que si ellos nos dicen ven, hay que (organizarse para sacar horas de otra parte y) dejarlo todo. Precisamente, los que de verdad valoran nuestro esfuerzo opositando, solo nos van a llamar cuando realmente sea necesario. 

En cuanto a la salud... Somos unos exagerados. Nos creémos máquinas hasta que hacemos aguas por todas partes y eso, a la larga, nos cuesta más tiempo que si al principio hubiésemos parado, tomado algo, ido al médico... Soy de las opositoras que prefiero no medicarme hasta estar doblada del dolor, y por ello he ido haciéndome con mis pequeños remedios no medicinales y qué queréis que os diga: se nota que, desde que me hago un poco de caso cuando estoy dolorida, tardo menos en recuperarme y más en volver a caer.

Y por último, pero no por ello menos importante, sino todo lo contrario, está esa "vida espiritual", esa vida interior, ese tiempo para nosotros mismos. Considero muy importante, por no decir casi esencial, seguir conectados con el mundo real y con nosotros mismos durante la oposición. Sacar rato para nuestras aficiones, salir a pasear, hablar con los demás, ir al cine, cenar con la familia... Al final, es lo que nos ayuda a no perder la cabeza, a sacar fuerzas, a no desesperarnos. 

No os perdáis a vosotros mismos en este camino. No dejéis todo de lado. No dejéis pasar momentos y ocasiones que no volverán y que os arrepentiréis de no haber vivido. No os permitáis vivir en una burbuja que os absorba. No hay que vivir para estudiar, sino estudiar para vivir.


photo credit: Washington Square via photopin (license)

viernes, 24 de abril de 2015

Colaboración: Tu peor enemigo eres tú


No quiero hundirte más, quiero que sepas que entiendo las circunstancias que te rodean, pero tengo que decirte la verdad aunque duela: tú eres tu peor enemigo.

No son las distracciones, no son los examinadores, no es la oposición en sí, no es el tribunal, ni las plazas que han salido… El responsable de tu éxito o tu fracaso eres tú mismo.

Eres luchador, un visionario y soñador. Tienes claro dónde quieres ir y lo que tienes que recorrer para conseguirlo… pero te saboteas a ti mismo. 

Y es que no puedes permitirte fallar, o eso piensas. Te autoexiges porque llevas meses años y vida empeñados en estudiar para conseguir ese trabajo soñado, por haber dejado atrás a gente, trabajo, vida social…

Tu mente no deja de bombardearte: “No voy a poder” “Este tema es el que peor se me da” “Hoy no me concentro” “Yo no valgo para esto”

Si te lo dices a ti mismo muchas veces, acabarás creyéndotelo. Está más que demostrado por el efecto Pigmalión y la profecía autocumplida. ¿Por qué no hacerlo al revés y usarlo para creer que sí puedes?
Porque en toda esta oscuridad hay una alegría, y es que si eres parte del problema eres parte de la solución.

Cree que podrás conseguirlo y lo harás, porque ya has logrado muchas más cosas en el pasado simplemente con tu esfuerzo, dedicación y entrega. ¿Por qué iba a ser la oposición distinta?
Créeme, todo es mucho más fácil si sabes dónde te tienes que enfocar.

El pensamiento crea la realidad. Calla ese diálogo interior, ese runrún que no deja de minar tu autoestima. 

Elimina de tu vida a las personas tóxicas que boicotean tus sueños, pero no seas tú tu propio verdugo. Apóyate en las personas tesoro y deshazte de aquellas que no quieren verte brillar. 

Te clara todos los días tu motivación: grábate a fuego (aunque también puedes ponerte un cartel) la razón por la que estás haciendo esto, la razón de tu esfuerzo diario: tu meta. Si la escalera es muy larga, a veces perdemos de vista el último escalón y es el verdaderamente importante.

Busca apoyo en tus semejantes y en tus compañeros de fatiga, porque nadie sabe mejor lo que es una oposición que los que están dentro sufriéndola a diario.

Nadie dijo que sería fácil, y es que nada en la vida lo es.

No te fies de las estadísticas, de las personas por plaza o del número de aprobados. Cree en tu capacidad, en el esfuerzo, en tu sueño. 

El camino es largo pero tú tienes todo lo necesario para triunfar. Yo creo que puedes lograrlo. ¿Lo crees tú?

Soy Ana Vico, psicóloga y coach, creadora de Be Fullness. Me dedico a ayudar a personas a conseguir la vida que quieren para ellos. Si necesitas ayuda en tu camino, puedo ayudarte a alumbrar aquellos lugares que están más oscuros: falta de autoestima, gestión del estrés y la frustración, consecución de objetivos... He ayudado a más opositores a lograr la vida de sus sueños. ¿Hablamos?

jueves, 23 de abril de 2015

Otras oposiciones: Oferta de plazas en la Oficina Española de Patentes y Marcas

 Han contactado conmigo para transmitir la siguiente información sobre la oferta de empleo público en la Oficina Española de Patentes y Marcas. Para aquellos que os estáis pensando opositar o, quién sabe, que opositéis algo similar y os pueda interesar abrir puertas, os transmito el mensaje que me han hecho llegar:

El cuerpo de titulados superiores de OOAA del Ministerio de industria turismo y comercio, ha decidido este año darse a conocer al observar cómo aunque lleva muchos años existiendo y es nivel A1, no es muy conocido como una opción más de cara a opositar.

Este año han salido 9 plazas en la oferta de empleo público: 7 plazas de la rama técnica (Doctor, Licenciado, Ingeniero, Arquitecto o Grado de una Carrera técnica) y 2 de la rama jurídica (abogados) para trabajar en la Oficina Española de Patentes y Marcas.

Al no ser una oposición conocida la relación de personas que se presentan y plazas siempre ha sido muy buena.


Rama Técnica:
Especialidad “Mecánica”, destinadas al Departamento de Patentes e Información Tecnológica: tres plazas
Especialidad “Eléctrica”, destinadas al Departamento de Patentes e Información Tecnológica: dos plazas
Especialidad “Informática”, destinadas a la División de Tecnologías de la Información: dos plazas

Rama Jurídica, destinadas a cualquier departamento de la OEPM: dos plazas

Quien esté interesado, puede ponerse en contacto con nuestra asociación ATISOA (ASOCIACIÓN DE TITULADOS SUPERIORES DE OO.AA. DEL MITYC) para que pueda solicitar cualquier información sobre el cuerpo y/o el trabajo dentro de la Oficina Española de Patentes y Marcas.

Nuestra web es http://www.atisoa.org/

y envíe un email;  juntadirectiva@atisoa.org

Muchas gracias y por cualquier asunto, no dude en ponerse en contacto con nosotros.

viernes, 17 de abril de 2015

Caerse siete veces...

Dice el proverbio japonés: "Caerse siete veces, levantarse ocho."

A veces, nuestros resultados no son todo lo que esperábamos, por los motivos que sean. Soñar es más fácil que hacerlo en la realidad, sin duda. Pero eso no significa que un tropezón sea algo negativo, ni mucho menos. Pensadlo bien: solo puedes tropezar si estás caminando. Si caminas para atrás, como los cangrejos, ya es otro tipo de problema, que ahora no viene al caso.

Cuando caemos por el camino, deberíamos abrir bien ojos y oídos para darnos centa de varias cosas.

Primero, analizar el por qué, cuál es la situación y buscar la solución. No somos perfectos y siempre habrá algo que se pueda mejorar o cambiar,  pero tampoco olvides valorar tu esfuerzo y tu trabajo, no te subestimes. Además, en la oposición y sus piedras en el camino también debemos valorar el factor "suerte" (o "no suerte", más bien) que haya podido llevarnos a caer. A veces, me temo, no depende el 100% de nosotros mismos, y eso es bastante frustrante. 
Ante todo, mirar lo nuestro y no la paja en ojo ajeno. Y mirar atrás solo para continuar hacia delante.

Segundo, ya que caemos, es un buen momento para darnos cuenta de las personas que nos tienden su mano para ayudarnos a levantar. Son ellas las que de verdad cuentan, no las personas que ponen trabas, las que siembran dudas, las que juzgan sin saber, las que subestiman tus logros. Por el hecho de opositar y de dejarte la piel cada día, ya eres un valiente, no dejes que nadie te haga dudar de ello. Y apóyate en tu gente; están ahí para ti, para que te desahogues y para darte fuerzas.

Por último, debemos hacer caso al proverbio y volvernos a levantar, una y otra vez, siempre que haga falta. Una batalla perdida no significa que la guerra esté perdida. 

No olvides dónde estás y hacia dónde vas. No olvides quién eres y por qué luchas. 

Levántate y hazlo ocurrir. 




Pd. Esto es algo que estaba medio escrito ya, pero me ha parecido momento de rescatarlo y compartirlo "en voz alta", especialmente dedicado para las personas que ayer, tras el corte del test de jueces, os quedasteis con una sensación rara. No es una situación para nada normal, con el número de plazas de los últimos años. Y lo extiendo, por supuesto, a todo aquel opositor que tras el examen de turno necesita pararse y pensar. Que nada os robe vuestros sueños ni os haga pensar que no podéis con ello. 

viernes, 10 de abril de 2015

Escalera hasta tus sueños


fotografía de uso gratuito - stockvault.net
Construye una escalera con tus ganas, tu sacrificio, tu fuerza de voluntad, las pequeñas cosas a las que renuncias cada día. No te olvides de trepar sobre los apoyos que te dan cada una de las personas que cree en ti, pero ayúdate también de las palabras de aquellos que te llaman loco y piensan que estás tirando los mejores años de tu vida, los que piensan que no estás preparado, los que no tienen tiempo para esperarte.

Poco a poco, peldaño a peldaño, estarás más cerca de tus sueños. Aunque muchas veces no puedas estar seguro de cuánto más necesitas subir, lo importante es que hagas que cada día valga y te lleve un poquito más alto. A pesar de que aún no puedas ver el final, está ahí y merecerá la pena. 

Tomarse un instante para recuperar el aliento está permitido. Pero no vale retroceder; aquí el vértigo no está permitido. No mires hacia abajo; no te pongas excusas para retroceder.




No hay mayores límites que los que te pongas tú mismo. Si de verdad quieres alcanzar tus sueños, tendrás que seguir subiendo, cuando haga sol, cuando llueva, cuando el viento te tambalee, tardes lo que tardes. 

"No te des por vencido ni aún vencido".

@icpinilla

viernes, 3 de abril de 2015

"Confiar en que los puntos se conectarán algún día..."

Hay días en que desearía tirar los apuntes por la ventana. Y fugarme. Sí, por favor, fugarme a una isla del Caribe donde montar un chiringuito y tomarme vacaciones cuando me dé la gana. También me valdría un sofá en un sitio calentito y resguardado donde tumbarme a ver las horas pasar, sin nada en la lista de tareas por hacer, sin ningún cargo de conciencia por desconectar del mundo una hora o cinco. 

Y es que esto de opositar a veces desquicia a cualquiera, como personas que somos. Es una rutina llena de sacrificios, día tras día, mezclado con la incertidumbre de las convocatorias: que si cuándo saldrá, que si cuántas plazas, que si cuánto tiempo entre exámenes... O incluso, por desgracia, en los tiempos que corren, a veces nos encontramos preguntándonos si la convocatoria saldrá siquiera.

Aguantamos que nos pregunten por qué opositamos, si no somos mayorcitos para seguir estudiando, que qué haremos si suspendemos; soportamos, incluso, que menosprecien nuestro esfuerzo diario porque, total, pasamos el día en casa sentados, eso no puede ser para tanto.

Al final, todo cansa. Nos encontramos con nosotros mismos pensando si de verdad podemos con ello, si merece la pena o simplemente una asignatura se nos presenta como un muro inmenso que parece que nos aplasta y nos hará suspender sí o sí.

A veces es sencillo superar el "bajón": cerrar los libros ese día, salir a tomar el aire o llamar a alguien que nos eche un cable para desconectar un rato y coger fuerzas. Mañana volverá a salir el sol.

En otros momentos, los baches duran más. Pero todo termina siendo cuestión de actitud, de buscarnos a nosotros mismos y preguntarnos: ¿por qué decidí empezar a opositar? ¿cuál es mi objetivo, mi meta, mi sueño? Hay que creer en uno mismo y dejarse llevar por lo que despierta nuestras ganas de luchar cada batalla.

Y como dijo Steve Jobs: "Así que tienes que confiar en que los puntos se conectarán de alguna manera en el futuro. Tienes que confiar en algo, tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Porque creer que los puntos se unirán te darán la confianza de seguir tu corazón."

photo credit: orchestrating light via photopin (license)

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Gracias por respetar el trabajo de los demás.