Detrás de los cantes...

Intentando sobrevivir a esto de opositar, compartiendo este arduo camino salpicado de anécdotas, experiencias y buen humor, para evitar perder la cabeza, ¿te apuntas?

AVISO: Queda prohibida cualquier tipo de reproducción total o parcial de cualquiera de los posts de este blog. Gracias por respetar el trabajo de los demás.



lunes, 28 de abril de 2014

El valor de conseguir los sueños

Tienes tres profesiones
y no cobras por ninguna de ellas.

Eres estudiante
eres opositor
y eres cultivador de tus propios sueños.

Que no te llamen parado,
que busquen otro nombre.
Porque si algo te caracteriza es,
que nada te detiene.




viernes, 25 de abril de 2014

Cuando pienses que no puedes con ello...

Cuando pienses que no puedes con la oposición, recuerda por qué tomaste este camino. Cierra los ojos e imagínate a ti mismo en 4-5 años, con el trabajo que tanto has querido siempre, con toga o entre papeles de declaraciones tributarias. Pregúntate qué te llamó la atención sobre esa oposición. ¿Por qué registrador de la propiedad y no ingeniero agrónomo? ¿Por qué merecía la pena estudiar una oposición, aún sabiendo que era ardua tarea, en vez de comenzar a echar currículums?

Cuando pienses que no puedes con ello, recuerda por quién lo haces. Es tu futuro, y está solo en tus manos, aunque te parezca lejano y tras un camino empinado y embarrado. Caerás hoy, caerás mañana, te ensuciarás, te dará rabia. Pero quien no se levanta y sigue dando pasos hacia delante es porque no quiere avanzar. ¿De verdad vas a permitir que un charco en el camino te pare o te haga retroceder?


Cuando pienses que no puedes más, recuerda que no estás solo. Mira a tus lados.
A la derecha, todos los compañeros que también hemos empezado este viaje, cargados de maletas llenas de ilusiones y motivación, exactamente como la tuya. Algunos se quedarán por el camino, otros tendrán una ola de suerte y encontrarán la meta antes. Pero la mayoría pasaremos por los mismos baches, badenes y atascos que estás viviendo tú ahora mismo. Nos ayudaremos los unos a los otros dándonos la mano o empujando desde abajo para poder trepar el muro.
A la izquierda, no los olvides, están tu familia y tus amigos. No corren esta carrera, pero nadie los va alejar de la primera fila del graderío, donde te apoyan y te animan a seguir. En algunas ocasiones, se aburrirán y te prestarán menos atención o incluso te gritarán cosas mientras tú corres tu maratón que para ti no tendrán sentido. Pero estarán ahí, con botellas de agua y toallas para reconfortarte y que cojas fuerza.

Cuando pienses que no das más de ti, recuerda que ayer veías el mundo a tus pies. ¿Por qué hoy no? ¿Porque hay una nube negra encima de tu cabeza que amenaza con descargar una tormenta? No mires hacia arriba, mientra hacia delante, que la lluvia moja pero no mata. 

Sobre todo y ante todo, cuando pienses que no puedes con ello, quítate esa tontería de la cabeza. Los únicos que no pueden son los que no quieren. 



@icpinilla

lunes, 21 de abril de 2014

¿Y tú, en qué peldaño estás?

Que luchar por tus sueños sea como el respirar,
que seas dueño de lo que deseas, SIEMPRE, aunque aún no tenga fecha.
Créeme si te digo, que lo más importante es la perseverancia
y que creyendo en ti, pase lo que pase, alcanzarás lo que más ansías.

Puede que ahora sientas que estás en el primer escalón
y que todo fue tiempo perdido.
JAMÁS pienses así, yo sé que estás en el medio de la escalera,
en el punto de no retorno, donde NO se te permite jamás ir para atrás.
Que todas las horas de estudio que llevas detrás,
 te empujen hacia delante cual tornado.
Si no es así, coge carrerilla, respira, sonríe. Continúa.





lunes, 14 de abril de 2014

HOY es tu día

A veces basta tan solo con mirar las cosas
de otra manera.

Pararte un segundo a pensar
que al final del duro camino,
habrá un gran sueño que es tuyo 
porque TÚ y solo tú
has dado todo de ti cada día.

HOY
es tu día


lunes, 7 de abril de 2014

número de plazas vs. número de valientes

Discúlpame si te digo valiente, cuando quiero decir opositor.
No desesperes, no escuches a los que dicen que es imposible.
Ellos no son valientes.
No te sorprendas de que salgan pocas plazas,
 ¿qué esperabas? dicen que estamos en crisis.
No importa las plazas que convoquen.
TÚ, solo necesitas UNA.








martes, 10 de diciembre de 2013

Los "canticus horribilis": concepto, efecto y soluciones.

Aunque algunos lo olvidamos a veces, o lo olvidan los que nos rodean, no somos máquinas y, por ello, fallamos. Tener cantes malos, ya sea porque un tema se nos atraviesa, por un momento de nervios o ansiedad o por una mala racha personal, no es el fin del mundo.






Quizá sea una de las sensaciones, en mi opinión, más desagradables de la oposición: quedarse en blanco o fallar en la explicación, o saltarse cosas. Y normalmente, lo que viene después: bronca del preparador, unido a la frustración propia y... ¡boooom! ¿Y qué podemos hacer? Pues mucho. Os doy unos tips unidos a cosas que me dice mi propio preparador:

Lo primero, no os culpéis como si hubieséis cometido el peor de los errores. Bueno, no lo hagáis si no tenéis toda la culpa. Me explico: una cosa es un cante malo por razones como las que he dado antes y otras por razones tales como que te has pasado el fin de semana de descanso o de juerga y resacón. Somos mayorcitos ya como para acatar las consecuencias de nuestras acciones: si el cante malo se debe a que has perdido el tiempo ociosamente, es tu culpa y punto.

Mañana será otro día, con otros temas (o no, porque por ejemplo mi preparador, si ha sido catastrófico, nos hace repetirlos), pero al menos con otra perspectiva. Por esta mañana, si es que cantas pronto, o por hoy para los que cantamos más tarde, déjalo, darse de cabezazos contra el libro y/o las leyes no va a servir de nada, y estudiar frustrado es bastante más complicado eeeergo cunde menos el estudio, ergo más frustración para el saco.

A la que te das un respiro, como dice mi preparador, "descansa, diviértete pero sé bueno". Vamos, que hagas algo que te guste pero no te desmadres.Un paseo, café/cervecita con los amigos, música, ve al cine o ponte a ver series/películas en casa. Lo que sea, pero no le des vueltas.

Mañana levántate haciendo borrón y cuenta nueva. El "canticus horribilis" de ayer no fue definitivo, así que busca resarcirte.

¿Tienes que volver a estudiar ese tema? Dale una nueva perspectiva, haciéndote un esquema con colorines, mirandólo en las leyes, comiendo una onza de chocolate cada vez que acabes un epígrafe...

¿Sigues con otros temas? Pues estaría bien empezar con ellos pensando que van a ser distintos, que te van a ser menos complicados. O al menos no te repitas la cantinela de "va a ser horrible, otro cante horrible" ni mucho menos llegues al extremo de "no valgo para esto". ¿Te acuerdas que en la carrera no todos los temas te gustaban ni se te daban bien, e incluso que alguno te lo dejabas sin estudiar? Pues aquí lo mismo, no te van a gustar todos y cada uno de los temas, y no te puedes saltar ninguno, pero eso no significa que estés en un hoyo del que no puedas salir.

Es importante mantener la calma y la actitud, sino optimista, al menos no negativa: eres tu mayor enemigo, allá tú si quieres chuparte la patita en vez de levantarte y comerte los temas.

Tómate el mal cante como una llamada de atención: no te hundas, pero tampoco te dejes llevar por la marea. Nada y lucha por llegar.





viernes, 6 de diciembre de 2013

Sobrevivir a opositar el día de tu cumpleaños

Ya sabemos sobrevivir a opositar en días festivos y a sobrevivir en verano , así que hoy vamos a aprender a sobrevivir una fecha tan señalada en nuestros calendarios personales como es el día de nuestro cumpleaños. Esto, como es natural, se aplica solamente aquellos años en los que no cae en día libre (que son los que más). Si cae en día libre, márchate de aquí, no nos vas a caer nada bien al resto de opositores (al menos hasta el año que viene) :P

Primer paso: Abstente de abrir las redes sociales. Sí, es un halago tener 400 mil mensajes de tus contactos felicitándote, pero cuando te pongan eso de "hoy no estudias porque es tu cumpleaños, ¿no?", tu "animus necandi" va a empezar a hablar por ti y no es cuestión, que seguro que terminan en AR o Espejo Público tus vecinos con eso de "Era muy majo/a, siempre saludaba" y de ahí a tener una circunstancia agravante para el asesinato que diga "ser opositor enajenado" van unos meses.

Segundo paso: A pesar de todo, has abierto facebook y twitter, lo sé. Y el 90% de los mensajes te dicen que intentes alejarte de los libros, que descanses, que disfrutes... Mándaselos a tu preparador. Sí, cada uno de esos mensajes se lo fotografías y mandas por whatsapp. Una de dos: o te manda una caca del whatsapp o te dice que te tomes el día libre por pesado.

Tercer paso: Asume que el día no te va a cundir porque seguramente (incluso aunque ya te consideren un opositor asocial y arisco) te llamen, mensajeen o incluso te manden sorpresitas a casa. No te frustres porque en vez de X temas hagas X-1 o X-2 o X-3... Pero intenta hacer alguno para evitar que el regalo de tu preparador sea un capón con el programa de tu oposición, que ya eres mayorcito.

Cuarto paso: ¿Cantas? Jajajajajajajaja... Perdón, no tendría que reírme pero es que es mejor reírse que llorar. Mira la parte positiva: entrena tu carita de cordero degollado y el preparador (si acaso) te escogerá un tema no-muy-complicado o incluso (si eres afortunado) te dejará escoger tema ("¿qué prefieres: hipotecario, contabilidad mercantil o delitos contra la propiedad industrial?"... nadie ha dicho que te lo fuese a regalar, va en contra de la religión de los preparadores). Y cuando cantes y te levantes, dile que te vas a tomar el resto del día para comer tarta y abrir regalitos. Míralo, sonríe y... ¡Corre, insensato! ¡Antes de que pueda decirte que no!

Quinto paso: Cómprate una tarta. Para ti. Solo para ti. A la porra con den al gimnasio, las dietas, la ansiedad y los que viven contigo. Es una vez al año y tienes que estudiar así que, por lo menos, hazlo saciado y con la sensación de que es un día especial y lo celebras a tu manera. No sientas que no es un día especial porque tengas que estudiar; simplemente no puedes darte una celebración como seguramente te apetezca, pero después de llegar a tu meta opositora, tendrás todas las celebraciones que quieras, de cumpleaños, cumpleaños ajenos, navidades o festivos que quieras inventarte.

Sexto paso: El día libre más cercano a tu cumpleaños conviértelo en "tu no-cumpleaños" al más puro estilo Alicia en el País de las Maravillas: buena compañía, comida, música y a disfrutar se ha dicho. La locura del Sombrerero y cia ya la pones tú solo, que para eso eres opositor :P



viernes, 29 de noviembre de 2013

Do your best

Cuando las redes sociales se llenan de quejas, lamentos y condescendencias con uno mismo, llega el momento perfecto para que alguien pare el tren. Pero no para bajarse. Respirar hondo, cambiar de actividad, de aires y mirar por la ventana de ese tren que, hasta hace momentos, teníamos pensado abandonar o cuyo trayecto contemplábamos con desdén. Si en un viaje lo más interesante, a priori, es la partida (por aquéllo de la ilusión, los planes) y la llegada al destino, es importante hacer que el trayecto sea lo más ameno posible. O lo más llevadero.

Preguntar a cada instante "¿cuánto falta para llegar?" no es, desde luego, la mejor actitud... Si todo marcha bien, se llegará -más tarde o más temprano-. Contar cada kilómetro como un éxito, como una experiencia vivida que merece ser tenida en cuenta. Y si el trayecto no nos está gustando nada... siempre se puede amenizar con música: 


Jauladecemento

martes, 29 de octubre de 2013

Antes, durante y después del examen

Buenos días!
Una de las administradoras de este blog me recordó que les debía un post, así que aquí me encuentro, saldando mi deuda.
Mi post originario trataba sobre los preparadores, pero como ya se ha colgado alguno parecido, he preferido hablaros de mi oposición, antes del examen, durante el examen y después del examen.
1.                 Antes del examen hay poco que os pueda decir que no os hayan dicho ya. Yo seguía un sistema en el que una vez estudiados todos los temas (de cada oral) los repasaba aproximadamente una vez al mes. Concretamente repasaba 4 de civil, 3 de penal y 1 de constitucional al día, y lo que me diese tiempo de procesal civil.  En el segundo oral fue todo más caótico, porque procesal penal solo tenía una vuelta, y mercantil y advo-laboral eran nuevos para mi. A mi juicio es básico explotar los puntos fuertes de cada uno. En mi caso sin duda es la capacidad de sacrificio, y tal vez la fortaleza mental, aunque he de confesar que he tenido varios bajones y he estado cerca de mandarlo todo al carajo. Hay gente que tiene muchísima capacidad memorística. No es mi caso. Yo estudiaba 12 horas al día, de 7 a 13 y de 14 a 20. En el segundo oral estudiaba bastante más por las circunstancias y el tiempo que tenía. Los días de preparador bajaba el pistón después de cantar. Respecto al preparador me parece importantísimo ir cueste lo que cueste, independientemente de cómo se lleven los temas. Es fácil acostumbrarse a lo bueno, y si un día no vas porque no crees que llevas los temas bien, probablemente vuelvas a faltar cada vez que pienses lo mismo.
Parece de Perogrullo, pero al preparador vas a prepararte para el examen, no a cantar bien. Y prepararse para el examen significa defender un tema que no lo llevas bien (porque creo que al examen es imposible llevar todos los temas bien) o defender un tema que te has repasado hace 15 días (porque el último repaso tendrá probablemente 15 días) etc… En síntesis, no llevarte sorpresas en el TS. Que todo lo que te pueda pasar en el Supremo lo hayas experimentado antes con el preparador.
También es importante dejar claro que este es el sistema que yo he seguido, con las horas que yo he estudiado, lo cual no significa que sea el único válido ni mucho menos. La confianza en el preparador es esencial, saber a ciencia cierta que busca tu aprobado tanto como tu. Si tenéis esa confianza, debéis seguir sus indicaciones. Si no… os aconsejo que os busquéis otro prepa.
En relación con los últimos repasos, el del primer oral yo lo di en 14 días, y el del segundo oral en 10.  Yo sabía que necesitaba tener los temas frescos para poder sacarlos adelante. Hay gente que tal vez pueda cantarlos con 25 días de antigüedad, o tal vez pueda hacer los últimos repasos en 7 días porque le basta con leerse los temas. En cualquier caso, soy partidario de que el orden del repaso se lo haga uno mismo, porque si bien es cierto que hay temas objetivamente odiosos (37,41 penal etc…) también los hay subjetivamente odiosos, y esos solo los conocemos nosotros (en mi caso 68, 69 civil, 24 penal ó 15, 96 civil. Estos dos últimos me tocaron en el examen).
2.                 En el examen: mi experiencia, al margen de haber o no aprobado, ha sido estupenda. A mi me trataron con mucho respeto, siguieron mi examen con los códigos y me hicieron sentir muy cómodo. Había leído historias de exámenes en los que los miembros del Tribunal dejaban mucho que desear, y no dudo que sean ciertas, pero no es mi caso. Con esto quiero decir que el hecho de que le haya pasado a alguien, no quiere decir necesariamente que nos vaya a ocurrir a nosotros. Por eso aconsejo alejarse desde que comienzan los orales de cualquier foro… que son muy útiles, pero pueden ser un arma de doble filo.
Yo no estuve nervioso en ningún examen, y de esto pueden dar fe diversos opositores con los que hablé el día de antes, y el mismo día del examen. En el primer oral utilicé la mañana del examen para estudiar, pero en el segundo oral no lo hice, preferí dar una vuelta por Madrid y comer con mi gente por ahí. Y sinceramente, prefiero la segunda opción. El último repaso es esencial, pero la opo se aprueba desde el primer día de estudio, no en los últimos 15 días. Creo que el truco para ir al examen tranquilo es tener la conciencia tranquila. Saber que se ha hecho TODO lo posible, y que hay cosas que escapan de nuestro control. Y si no aprobamos, será que no teníamos que aprobar en ese momento, porque nosotros hemos cumplido y por cualquier circunstancia no ha podido ser. Y sobre todo reírse de la situación. Puede parecer un contrasentido, pero es el mejor remedio contra la angustia. Mi hermano me dijo una frase que creo que sacó de los Simpsons: “Carlos, aunque suspendas los miembros del tribunal seguirán sin poder comprarse un dinosaurio”. Me pareció tan absurdo que me estuve riendo un buen rato. Es importante relativizar. Te estás jugando la plaza pero no la vida. Así que calma, y con una sonrisa para adentro.
El examen en sí pasó muy rápido. Los dos. Coger fichas, hacer esquemas, y empezar el examen. En un examen dije con la venia y en el otro no. En uno saludé al entrar y en el otro creo que no. En ninguno dije una fórmula de cierre cuando terminé el ejercicio. En uno miraba al Tribunal y en otro mas a los esquemas. Con esto quiero decir que no os preocupéis por chuminadas y formalidades. Mi experiencia me demuestra que lo importante es cantar los temas y punto. Y tampoco le deis excesiva importancia los tiempos. Es decir, no es obligatorio dejar los procesales en 13 minutos, o cantar el constitucional en 11. En todos los exámenes dejé los temas en 12 minutos, salvo el tema de procesal penal que lo dejé en 13, y el de laboral que lo dejé en 11. Como os digo, centraos en lo importante, que es el tema y su contenido. Y sobre todo demostrad aplomo al cantar. Da igual que no clavéis un artículo, o un tema. No sabéis el nivel que pide el Tribunal (y por eso lo mejor es abstenerse de foros), y tampoco sabéis cómo os están valorando. En mi caso, por ejemplo, en el tema 41 de procesal civil ¡¡me olvidé de cantar una página entera del Carperi!! Es un tema que de normal me queda en 13,30. Pero el Tribunal no tiene el Carperi delante. Os evalúan de lo que decís, no de lo que no decís, salvo que la omisión sea muy importante.
3.                 Y por último, en relación con el post examen… Fue un poco raro en los dos casos. A mi me dijeron la nota a los 5 minutos de salir de los exámenes y en el último examen, me dijeron que estaba dentro fijo. Lo que viene después (sensaciones, papeleos etc…) es algo que no os voy a desvelar… ya lo descubriréis cuando aprobéis.
Antes de terminar, me gustaría trasladaros un consejo. Se que puede parecer un sinsentido, pero no penséis en el número de plazas. Y ojo, que os estoy dando un consejo que yo no he seguido, por lo menos al inicio del proceso selectivo. Simplemente estudiad, marcad objetivos posibles y cumplidlos. Cuando llegue el momento, pensad solo en el test. Y una vez aprobado, pensad solo en el oral. Y cuando lo saquéis,  pensad en el último oral. Es posible aprobar porque yo, y otros 49 compañeros lo hemos conseguido. Y en mi caso no soy ni mas listo ni mas inteligente que el resto del mundo. Es cuestión de esfuerzo, tenacidad, y en mi caso un poco de suerte. En Marzo-Abril leí a algún tuitero decir que esta convo era para los dispensados, y que según sus estimaciones, aprobarían 43 dispensados y 7 no dispensados. Y la realidad ha sido bien distinta. Con ello quiero decir que damos muchas cosas por sentadas, y no necesariamente han de ser así. Simplemente hay que estar preparados para cuando se presente la oportunidad o cualquier eventualidad.
Para terminar, y si las administradoras me lo permiten, quiero agradecer el apoyo que he recibido de algunos opositores, especialmente tras el primer oral. Ellos saben quienes son, no hace falta que haga aquí una lista y me arriesgue a dejar a alguien fuera! :P Lo saben porque se lo he dicho personalmente, pero bueno, no está demás recordar de vez en cuando lo que algunos hicieron por ti.


@pirilenko

viernes, 27 de septiembre de 2013

No todas las semanas son buenas...

No todas las semanas son buenas... Pero hay que sobreponerse a las circunstancias.

Sin duda, la oposición es algo a medio/largo plazo y, por ello, nuestra vida pasará por distintas etapas. Hay momentos buenísimos en los que tenemos ganas de comernos los temas a pares. Pero siempre habrá días, semanas, incluso meses peores, porque al fin y al cabo la vida no es solo memorizar apuntes metidos en una burbuja.

¿Sabéis qué? Esos son los momentos en los que realmente sacamos lo mejor de nosotros y nos demostramos hasta qué punto somos adultos, maduros y capaces de sobreponernos a las situaciones. No hay que tener miedo a un mal cante o a aflojar un poco el ritmo mientras ponemos orden interno. Si hay algo que he aprendido hasta ahora es que nuestros preparadores son humanos y saben perfectamente que no se puede estar al 100% los 365 días del año; ellos nos van a apretar pero nunca a ahogar (y si os ahogan, quizá no sea el preparador que os venga mejor, bajo mi humilde opinión). 


Aun en los momentos difíciles, os animo a intentarlo; a llevar los temas, aunque sean pocos y justos; a forzaros a sentaros delante de los libros; a ir a cantar aunque hagáis cantes reguleros o incluso malillos, para aprender de los errores. 

No os sentéis a ver los días pasar, porque alguien una vez dijo, con mucha razón, que el que no lucha no puede ganar.

No os dejéis vencer por las malas rachas.

No dejéis vuestros sueños en suspense mientras os laméis las heridas.

El mundo no se para, llueva o haga sol para ti. Pero siempre puedes correr bajo la lluvia: irás más despacio, pero llegarás a tu objetivo.

@icpinilla


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Gracias por respetar el trabajo de los demás.