Detrás de los cantes...

Intentando sobrevivir a esto de opositar, compartiendo este arduo camino salpicado de anécdotas, experiencias y buen humor, para evitar perder la cabeza, ¿te apuntas?

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viernes, 14 de diciembre de 2012

"Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría."



Volvamos al principio de los tiempos… Opositores. ¿Os acordáis de los primeros días? Compra del primer libro, primeros días de estudio, primer cante… Hoy voy a ser la encargada de llevaros por mi camino de compra del primer libro y unos consejillos de mi preparador y de mi aún breve -pero intensa- experiencia con ellos. 

Y es que la mayoría de los opositores usamos los “famosos” -en nuestro “Opo-Mundo” lo son, sí- Carperis. Pero no todos experimentamos la experiencia de ir a la propia Editorial a comprar el libro. A todos aquellos que, como a mí, os gusten las librerías, su olor, sus pilas de libros, Carperi os… Os… Os desilusionaría. Encontrarla ya tiene su aquel: sigues el camino trazado sobre Google Maps, llegas a un parquecillo, lo atraviesas y ¡voilá!: una verja con un cartel de “Propiedad privada”. Ahí es cuando tuve que llamar a otra amiga de aventura para que me explicase que tenía que entrar por ahí, sí. Me fue guiando entre altos edificios grises hasta una oficina con un cartelito: “Carperi”. Y por dentro es exactamente lo que parece por fuera: una oficina. La única diferencia con la estantería donde tienes tú acumulados tus Carperi es que la suya es más alta y con más libros rojos.



La oposición tiene mucho factor psicológico: tú eres tu peor enemigo si te agobias o te frustras.  Así que lo mejor para estas cosas es seguir a la voz de la experiencia: el preparador.

El consejo de mi preparador sobre el temario es no comprar libros de golpe, sino uno a uno, cuando los vas necesitando. Y comprarlos cuanto más tarde, mejor, para no agobiarse viendo lo que nos viene encima. 

Algún consejo más sobre los libros:

Tu libro es uno de tus medios principales de trabajo, vas a tener que pasar con él muchas horas. Pero su texto no es “verdad absoluta”: comprueba los artículos (sobre todo si usas carperis, porque aún no conocen el arte de “cortar y pegar”) y si algo te suena raro, ponlo en duda y pregunta o investiga. 

Acostúmbrate a mirar el BOE y/o estar atento a las redes sociales, comentarios de otros compañeros de aventura, que nos estaremos quejando -y a veces, con razón- de las modificaciones legislativas que afectan a tal o cual tema (o incluso, hacen aparecer cosas como “tema 76 bis”).

El refranero español es sabio: “El que mucho abarca, poco aprieta”. Si te entretienes en ver el tema que te toca después, lo que vas a estudiar en la siguiente asignatura, cuántas páginas tiene el tema de la semana que viene… Te descentras. Y si te encuentras algo desagradable, te quitas las ganas. Céntrate en lo que tienes delante, porque habrá temas que no te gusten y los tendrás que estudiar de todos modos, pero ahora mismo, no son tu problema. 

Y sobre todo: ¡Cierra el libro de vez en cuando y olvídate de él! Tu cuerpo y tu mente lo agradecerán enormemente. El descanso es tan importante como el estudio para sobrevivir sin volverte loco ;)

 ~Irene

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