Detrás de los cantes...

Intentando sobrevivir a esto de opositar, compartiendo este arduo camino salpicado de anécdotas, experiencias y buen humor, para evitar perder la cabeza, ¿te apuntas?

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viernes, 8 de mayo de 2015

Opositor que se cuida, vale por dos

A raíz del post de la semana pasada, comentarios que me hicieron e incluso experiencias que he leído por redes sociales, hoy quería hablar un poco de la importancia que tiene el cuidarnos durante la oposición.

No hablo, ni mucho menos, de operaciones biquini ni de ser la generación de opositores-modelo que envidien en instagram. Hablo de salud, física sobre todo, pero también de salud mental. Al final, la vida sedentaria que llevamos, de 8-10 horas estudiando al día (de media, en época normal, no hablo de cuando hay un examen cerca ni de la gente que dice que estudia 35 horas al día) conlleva riesgos de tener problemas de circulación, huesos, espalda, azúcar... Y esto es como todo: lo vamos dejando porque "eso le pasa a otros, yo estoy bien", hasta que un día ¡zas!: nos encontramos mal, débiles, empezamos a necesitar médicos, analíticas... hemos forzado la máquina y eso tiene sus consecuencias. 

Además, está la salud mental: cuando no rendimos porque no damos más de sí nos frustramos, y esto se vuelve "la pescadilla que se muerde la cola", porque estamos más desanimamos, tenemos menos motivación y menos fuerzas, nos cunde menos aún...

photo credit: Yoga Rave via photopin (license)
Reconozco que soy la primera que se deja llevar por la pereza, pero desde hace unos meses, intento cuidarme un poquito más y lo noto. Cada gotita suma para ayudar a nuestro propio cuerpo. Al fin y al cabo, es muy cierto eso de "mens sana in corpore sano". 

No se necesita ni mucho tiempo, ni gimnasios, ni dietas y suplementos alimenticios. Es solo una pizquita de fuerza de voluntad y unas pautas muy básicas: intentar comer de todo y varias veces al día, empezando por un buen desayuno; levantarnos de vez en cuando de la silla para caminar un poco y estirarnos, especialmente la espalda; y sacar un ratito para actividades, incluso sencillas y que requieren poco tiempo, como caminar haciendo recados o paseando al perro, o buscar un vídeo en youtube con un entrenamiento corto, lo justo para que nuestro cuerpo no se atrofie, sin tener que salir de nuestra habitación, si quiera (por ejemplo, https://youtu.be/U6etLKswjq8).

Y, a partir de aquí, quien no saca un rato a la semana para cuidarse, es porque no quiere, que oye, está en su derecho, pero recomendable no es.


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