Detrás de los cantes...

Intentando sobrevivir a esto de opositar, compartiendo este arduo camino salpicado de anécdotas, experiencias y buen humor, para evitar perder la cabeza, ¿te apuntas?

AVISO: Queda prohibida cualquier tipo de reproducción total o parcial de cualquiera de los posts de este blog. Gracias por respetar el trabajo de los demás.



lunes, 29 de diciembre de 2014

Deseos al año nuevo

Este año se acaba y tenemos dos cosas claras: lo hemos vivido y, además, lo hemos vivido trabajando por el futuro que queremos.

photo credit: jakub_hla via photopin cc
No creo en los años buenos o malos, creo que hay mejores y peores situaciones en las que tenemos que afrontar lo que viene, tomar decisiones, aprender lecciones.

De nosotros depende, al final, tener una cajita de buenos recuerdos de este año que se acaba; una cajita repleta de sonrisas, abrazos, momentos de complicidad con nuestra gente y unas gotitas de sabiduría que añadir a la botella de la vida.


Tampoco creo en las listas de propósitos esas que nadie cumple más allá del 1 de enero. Así que, al 2015 le voy a pedir algo medianamente sencillo para repartir con vosotros, compañeros opositores: Querer. Poder. Hacer.

Querer, mantener la motivación de levantarse cada día a estudiar, de no darnos por vencidos. Os deseo desde aquí ilusión por lo que hacemos y por qué lo hacemos. El camino de la oposición se hace más llevadero si se lleva con buen humor y viéndolo como un trámite, no como un castigo.

Pero, además, no solo necesitamos estudiar, sino poder hacerlo, tener las circunstancias adecuadas. Por eso, desde aquí os deseo salud y estabilidad, para el opositor y para quienes nos rodean. Los que sabéis de primera mano lo duro que es ponerse con los temas cuando las circunstancias lo evitan, cuando toca sacar tiempo para estudiar de debajo de las piedras porque otras cosas son prioritarias, cuando se está agotado física y mentalmente y solamente se tiene ganas de salir huyendo... Comprendéis lo importante que es la estabilidad. Y los que no lo habéis pasado, no sabéis lo que es y espero que no lleguéis a saberlo.

Y, por último, hacer. No solo el "hacer" que representa que nos sentemos a estudiar, sino hacer las cosas que nos gustan, disfrutar de la vida y de los nuestros, pero hacerlo sin perder nuestra esencia. Ya os he dicho en otras ocasiones que el mundo no se para mientras opositamos, así que no os paréis vosotros: avanzad, al ritmo que el estudio permita, pero seguid adelante con la vida y exprimid cada instante.

¡Feliz 2015!
photo credit: Adriano_of_Adelaide via photopin cc



viernes, 19 de diciembre de 2014

¿Qué regalar a un opositor?

Ahora que se acerca la navidad, Melchor, Gaspar y Baltasar deberían echar un ojo a listas de deseos de todo opositor, como esta:

http://www.bellasads.com/los-8-post-it-mas-creativos/
- Empezamos por algo "necesario": Cronómetros, calculadoras y otros instrumentos que tenemos que llevar al examen. ¿O soy la única obsesionada con que ese día, ESE y no otro se acabarán las pilas?  

- Posits. Da igual si tenemos cien mil, nos encantan aunque sea para ver colorines en nuestro cajón o dejarnos mensajitos por los libros y códigos.




- Bolígrafos divertidos, de colorines, con muñecos en el extremo, de pelo, que suenen... ¡Algo que no sea el bic azul que tarda cuatrocientos siglos en acabarse, por favor!
https://www.regalosfrikis.com/tag/boligrafos-originales/

- En general, una tarjeta regalo en papelería seguro que hace las delicias de cualquier oposición. Son ingentes las cantidades de rotuladores, subrayadores, folios, cuadernos, bolígrafos de colores, agendas que gastamos en unos cuantos meses. 
Mientras haya opositores, estas empresas no estarán en crisis :P

http://www.regaloland.es/regalos-para-ella/121-taza-mensaje.html
- Tazas con mensajes positivos o graciosos, tazas "frikis", tazas para infusiones... Al fin y al cabo, pasamos el día entre cafés e infusiones variadas. 
Derivado de lo anterior, muchos son los opositores a los que les encantan las infusiones. Aunque más de uno y más de dos, seguro que también estarán eternamente agradecidos con una (o dos) cajas de red bull y sucedáneos. 
Resumiento: cafeína y familia, bienes imprescindibles para opositores.

- Pijamas. Sí, es nuestro uniforme oficial como opositores. Si acaso, algún atrevido pedirá un chándal, pero en realidad con pijamas y accesorios calentitos, como calcetines o mantas de la abuela... No hace falta que sean de marca, nos conformamos con que sirvan para lo que fueron pensados.
- Menos sano pero mucho más rico... ¡regálanos dulces! Bombones, tabletas de chocolate, tartas de gominolas, lacasitos, bollería variada... Ya sabes lo que dicen: "Un dulce nunca amarga... el estudio".
http://www.belros.com/shop/cumples/55-cupcake-meocotones.html


Y vosotros, compañeros, ¿qué habéis pedido a los Reyes Magos y Papá Noel? ;)

viernes, 5 de diciembre de 2014

¿Vida social?

La vida no empieza cuando tú apruebes. El mundo no se para mientras estás opositando, por mal que te siente que otras personas avancen, te inviten a bodas y bautizos o a inauguraciones de pisos nuevos.

Por frustrante que pueda resultarte, es algo que sabías cuando empezaste a opositar. No puedes enfadarte porque la gente que te rodea siga adelante, ni debes darlos la espalda y excluirlos de tu vida porque hagan cosas que tú aún no puedes.

Pero eso no significa que debas ser un amargado, encerrado entre cuatro paredes.

Eso solo significa que cada momento libre que tengas, tienes que exprimirlo. Sal a comer o a tomar una cerveza. Ve al cine. Quédate en casa con un bol de palomitas y tu pareja, tu familia, un amigo. Vete a dar un largo paseo con tu perro. 

Invierte cada segundo que tengas, porque mañana todas esos momentos habrán pasado y tú los habrás desaprovechado. Porque las personas que te quieren saben que no puedes dedicarles todo el tiempo del mundo, pero aprecian que gastes una pizca de tu ocio en ellas. 

Cuando llamen a tu puerta, deja el opositor aburrido, eternamente cansado y cuya vida gira en torno a libros en el fondo del armario. Sal y disfruta.

No se vive dos veces.

photo credit: Camdiluv ♥ via photopin cc


viernes, 28 de noviembre de 2014

"A veces, tienes que ser tu propio héroe"

Está muy bien que admiremos a las personas que nos rodean, nos ayudan y nos ayudan a crecer. Pero a veces dejamos de lado a una persona más que importarte, una persona imprescindible: nosotros mismos.

No es falta de humildad; es amor propio, el primer amor que deberíamos sentir en nuestras vidas, y el que nunca debe apagarse.

No solo los exámenes y los preparadores o academias deben ser los que aprecien nuestro trabajo. Debemos sentirnos orgullosos de levantarnos cada día con fuerzas, ponernos a estudiar lo mismo una y otra vez, sin dejar que la rutina nos consuma. Cuando hacemos un cante o  un simulacro con buenos resultados, debemos valorarlo, darnos la enhorabuena porque avanzamos, estamos un pasito más cerca de nuestras metas. 

Hacemos sacrificios. Sacamos fuerza de voluntad. Movemos cielo y tierra para organizarnos. Buscamos la concentración. Seguimos un poquito más, aunque las fuerzas nos hayan abandonado. 


Hoy, compañero opositor, date las gracias a ti mismo por haber tomado una decisión tras otra para llegar hasta aquí, por trazar tu carretera, por aprender y avanzar hacia tus sueños.

Hoy, valórate y estate orgulloso de ti mismo.

Hoy, sé tu propio héroe.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Tipos de opositores

Con este post no pretendo ofender a nadie (aunque si alguien se da por aludido, dos cosas tiene...). Todo lo contrario: mi intención es que nos riamos de nosotros mismos. Porque la mayoría no somos uno solo de los "estereotipos-caricaturas", sino que pasamos dando tumbos por unos y otros. Y me incluyo encantada.

Opositor quejica. Fácil de reconocer en las redes sociales tipo twitter: Este tema no me gusta. Que mal llevo los temas. Voy al matadero. El preparador me va a matar.  Quiero llorar. Asco de domingo. Asco de lunes. Me presento al examen por dar un paseo. Odio el verano porque la gente está en la playa y yo en casa atrapado. Odio el invierno porque anochece pronto y yo estoy en casa atrapado. Odio todo.

Opositor quejica-vanidoso. Es una subespecie del anterior. Normalmente sus mensajes van acompañados por "selfies" con veinte filtros para tapar los defectos de los que se queja. Sus quejas se refieren a los malos pelos que llevan por culpa de la humedad y no poder ir a la peluquería cada semana, a sus ojeras tamaño XXL y a que el libro que le toca estudiar ese día no combina con sus calcetines nuevos.

photo credit: dp Chaigneau fotos via photopin cc
Opositor postureo. Habita en los rincones más rebuscados de instagram, porque el postureo con fotos es el postureo mejor. Nos deleita con sus compras online, la cafetería donde se come un cupcake tras el cante, los viajazos que se marca cada dos por tres y sus cenas en restaurantes de toda la geografía española. Lo que no tenemos tan claro es si las fotos son actuales o si no son de un familiar... o de google.


Opositor hiper-optimista. El que estornuda y sale confeti... pegado a un posit con una frase de Coelho. Tiene los temas llenos de frases motivadoras adornadas con colorines. Compra todo lo que tenga una frase que pueda aparentar entusiasmo por la vida, aunque sea en otro idioma que ni entiende del todo, pero va acompañada de un emoticono o dibujito feliz. Por tanto, se les reconoce fácilmente por su merchandising a juego: tazas, agendas, cuadernos, lápices, pijamas... Se rumorea que en las bragas llevan bordado "Tú puedes hacerlo".

Opositor+mascota. Sí, este opositor viene en la caja con un extra: perro, gato, iguana o guacamayo. Real o de peluche. Pero es importante que en sus fotos haya una mascota porque es su más fiel amigo y el único ser viviente que no huye durante sus horas de estudio o mientras canta el Código Civil en la ducha.

Opositor "mírame, hazme casito". Este también viene con extras: sus books de fotos hechos por... ellos mismos. Por cada "me gusta" en facebook, se estudia una hoja. Además, son fans de los mensajes que intentan ser crípticos para que alguien les pregunte qué les pasa.

Opositor deportista. Si hacemos caso a sus mensajes en las redes sociales, hacen deporte 25 horas al día y 9 días a la semana. Están en tan buena forma que se podrían ir con David Meca a cruzar el Estrecho de Gibraltar... andando sobre las aguas, debido a su extraordinario equilibrio corporal. ¿Un mal día en la academia? Nada que no solucione el "running". ¿Un buen cante? Tres napolitanas para alegrar el cuerpo como auto-regalo y 5 horas de elíptica para compensar la culpabilidad.

Opositor crack u Opositor Alborán, porque dice que canta como los ángeles. Es más, lleva los temas de 37 en 37, se los sabe con comas y puntos y ante el tribunal de jueces se rumorea que cantó 6 temas, porque le pidieron un bis... Pero aún así suspendió, el sistema es injusto.


Os animo a reíros de vosotros mismos, ¿os incluís en alguna de las caricaturas? 
¿Añadiríais más?

viernes, 14 de noviembre de 2014

Sobrevivir... a las reuniones familiares o con amigos

Que levante la mano el opositor a quien en una reunión social de personas a las que hacía tiempo que no veías, te han preguntado algo así como "¿y todavía sigues estudiando?". Estoy segura de que hay pocas manos sin levantar porque la humanidad tiene una realidad muy básica: nos encanta cotillear sobre la vida de los demás.

Muchas veces, cuando nos proponen este tipo de planes, no tenemos ni ganas de ir, porque nos recuerdan fervientemente que nuestra vida está en "pause" mientras que los demás tienen mil cosas que contarnos... y preguntarnos.

Así que, compañero opositor, si sacas la voluntad suficiente para aceptar la invitación, ¿cómo sobrevivir sin mandar a nadie a tomar vientos?

  1. Mentalízate. Las reuniones familiares o con amigos son caldo de cultivo para restregarte los años que llevas encerrado estudiando y salir con 15 invitaciones a bodas, bautizos, comuniones y otras reuniones. Y es que llega la época para todo opositor en la que a tus amigos de la universidad o a tus primos con los que jugabas todos los veranos en el pueblo les da por casarse y tener hijos. Afortunadamente, siempre puedes sonreír educadamente, encoger los hombros y decir "mi preparador no me va a dar libre"/"mi examen es cerca de esas fechas"/"tengo un simulacro de examen justo el día después". No te preocupes, no se molestarán en comprobar tu coartada, te dan por perdido desde hace tiempo.
  2. Ensaya ante el espejo tu mejor sonrisa y una forma de decir sin (que se note demasiado) hastío: "Sí, aún oposito", "No, no sé cuándo voy a aprobar", "No, no tengo el placer de conocer al hijo del primo de tu vecino del tercero, que se sacó la oposición en 6 meses mientras trabajaba a tiempo completo". 
  3. Lo primero que te van a decir cuando llegues será algo tipo "¡Anda, el desaparecido!".  Contesta con clase: "Es que he tenido que sacar un hueco para vosotros, mi agenda es demasiado apretada como para venir siempre que quedáis". A nadie le interesa que la razón de que tu agenda esté apretada es porque se ha quedado atrapada debajo de una torre de libros gordos de Petete.
  4. Cuando alguien saque la conversación de "los viajes que he hecho este año" o "la casa que me he comprado" o "qué bien se está en el Caribe", ni pienses si te da envidia o no. Desconecta y ponte a tararear mentalmente. Total, el blanco-nuclear-opositor es el color de piel al que mejor le sientan todos los tonos de ropa y tú vives a gusto con unos padres que te deben de querer mucho para mantenerte como si fueses una inversión; en el fondo, te envidian ellos a ti.

5. Sí, te vas pronto a casa porque al día siguiente te toca madrugar para estudiar. Pero hasta entonces, ¡que te quiten lo bailao! Ante todo, diviértete, desconecta y cuando te pregunten por la oposición, cambia de tema. Es tu día libre y tienes derecho a ello ;) Quizá mucha de la gente de la reunión no sepa apreciar tu esfuerzo y sacrificio, pero oye, cuando apruebes, no tendrás que invitarlos a ver tu victoria.

viernes, 31 de octubre de 2014

¡Abracadabra!

En realidad, esto de la oposición es cosa de magia, ancas de sapo y ojos de salamandras.

Recitamos nuestros libros de hechizos con ahínco, esperando que den sus resultados: que si España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho; que si el que, en ejecución de un plan preconcebido o aprovechando idéntica ocasión, realice una pluralidad de acciones u omisiones; que si los domingos son el peor día que se ha inventado...

También tenemos nuestros propios brebajes: vitaminas, té, café, red bull o todo mezclado a ver si así hace más efecto. Buscamos en farmacias y herbolarios flores contra el estrés, píldoras contra el cansancio y hay panales de abejas subcontratados para fabricarnos jalea real, así, destilada y todo. 

La magia en la que más creemos los opositores es en el poder de los sacrificios: no se necesita altar especial, ni sangre de virgen. Solo olvidarse de gran parte de la vida social y del tiempo libre durante unos cuantos años. Aunque, si se piensa dos veces, creo que hay momentos en que sería más sencillo sacrificar un cordero una noche de luna llena en un altar de oro mazizo (1).

Y lo segundo en lo que más creemos (o nos gustaría creer, en realidad) es en la fuerza de nuestra mente, al sacar los temas de los exámenes: "el x de penal no, el x de penal no, el x de penal ¡no!..." O mejor... ¡una Tardis para retroceder en el tiempo y tener otra oportunidad eligiendo temas!

Y al final, tras canturrear unos cuantos  "¡salacadula, chalchicomula, bibidi babidi bu!", Cenicientas y Cenicientos cambiaremos nuestros harapos (pijama, chándal, bata manta, moño, barba de 3 semanas) por un precioso vestido de gala: una toga, con puñetas y todo.

photo credit: metasarah via photopin cc
Creáis en lo que creáis, no dejéis de avanzar por vuestro propio camino de baldosas amarillas, mientras ponéis en práctica la mejor poción: mezclar, en un caldero humeante, esfuerzo con aguante, optimismo y una pizca de suerte, y ¡voilá! No necesitaréis Hadas Madrinas ni cursos en Hogwarts.


(1) Con absolutamente todo el respeto a los animales y en completo tono de humor, no expresando ninguna opinión a favor del maltrato animal.

jueves, 23 de octubre de 2014

Imprescindible: Descansos

Parece una total contradicción, pero una de las cosas más importantes para rendir estudiando es descansar el tiempo suficiente.

No es sano, ni para el cuerpo ni para la mente, estudiar 7 días a la semana, 12 horas al día, 360 días al año. Para el cuerpo, está claro: acumulas cansancio y llega un punto en que de cada hora real sentado ante los apuntes, sacas 5 minutos efectivos de estudio. No somos máquinas y estudiar cansa mucho más de lo que la "sabiduría popular" considera. 

Pero también mentalmente, estudiar sin descansos puede resultar contraproductivo. Conozco algún opositor (aunque escasos, todo sea dicho) que no hacen descanso semanal escudándose en que así llegarán antes a aprobar. Personalmente, lo respeto, pero no lo comparto; considero que llega un punto es que si no tienes nada más que la oposición en tu día a día, se agota la motivación y ¿entonces qué? ¿Te tomas una semana, un mes para recuperarte? 

Recuerdo aquellas épocas de exámenes en la universidad que, si bien no comparables en cuanto a carga del estudio, sí se pueden comparar en cuanto a intensidad: 15-20 días de estar delante de libros, códigos y apuntes sin quitarse ni el pijama, como quien dice. ¿Aguantaríais así durante meses? Yo reconozco que llegaría un punto en que odiaría tanto el estudiar que ni la "recompensa" de la plaza me serviría para seguir ahí.


Por el otro extremo, esto tampoco implica el otro extremo: descansos cada vez que leemos una hoja, fines de semana de desmadre, un mes de vacaciones, todos los puentes nacionales y de todas las Comunidades Autónomas, vivamos en ella o no... Una ración de seriedad.

Así que podemos dar unos consejos en general:
  • Dicen los estudios varios que nos es difícil estar al máximo de concentración más de unos 50-60 minutos, por lo que aconsejan hacer un breve receso tras ese tiempo. Matizo: 50-60 minutos de estudio de verdad, no de "me coloco, abro el libro, bebo agua, miro las musarañas, miro el libro... uy, ha pasado una hora, voy a mirar whatsapp". Y "breve receso" es "breve" de verdad: ir al baño, levantarte a por agua, beberte un café.
  • Dormir es básico. Es más, también está bastante estudiado que ayuda a la memoria.
  • Lo normal es descansar un día en semana, no hay regla escrita sobre qué día, pero sí una regla "no escrita": aprovéchalo, recarga fuerzas al máximo.
  • Normalmente, olvídate de los puentes y las fiestas varias. La rutina de los opositores no entiende de festivos. 
  • Vacaciones, las justas. Nadie te va a prohibir tomarte un mes para irte a la Conchinchina, ya eres suficientemente mayorcito para tomar tus decisiones. Pero tampoco (prácticamente) nadie te lo va a aconsejar; la vuelta al estudio puede ser un suplicio mucho mayor que el tener solo una semana de vacaciones al año.

jueves, 16 de octubre de 2014

No estás solo

Nadie puede estudiar por ti. No vas a tener a nadie para pasarte las hojas del libro o para sujetarte la mano mientras estás en el preparador o en la academia.

Es tu oposición, opción y un poco maldición a veces, pero una decisión exclusivamente tuya. 

A veces, tu habitación de estudio o la sala de la biblioteca se te antoja una inmensidad, un océano sin fin por el que te llevan las olas, dando tumbos, como si fueses una botella con un mensaje muy claro: "Quiero mi plaza." Y en ese momento, estando a la deriva, te sientes completamente solo. 

Y no eres el primero, ni el único, ni el último...

Posiblemente ni siquiera será la última vez que tengas esta sensación.

Pero lo cierto es que no estamos solos, ni mucho menos. Dejando a un lado familia y amigos de fuera, quien más y quien menos tiene lo que se denomina "amigo opositor".

Dícese de aquella persona que cuando vas a coger el whatsapp para quejarte sobre una asignatura, se te ha adelantado y te invita a unirte a tirarla por la ventana. Aquel siempre dispuesto a acordarse de las muelas de tu preparador cuando te adelanta o cambia el cante. El que te manda fotos con chistes malos, imágenes con frases de ánimo, dibujitos por sus libros o apuntes. 

photo credit: jessleecuizon via photopin cc
Es ese amigo que cuando tienes un mal día con los estudios, se pone en tu piel más que nadie y, por eso, que él te diga que "nunca llueve eternamente" debería ser una verdad absoluta, lo sabe de primera mano. El que te resuelve las dudas más absurdas sin menospreciarte, porque él también las tuvo; el que te pregunta dudas que hacen que te plantees si has estudiado el mismo tema y al final encontráis la solución juntos; el que comparte tu enajenación pre-cante y el estado de ánimo bipolar cuando salen las convocatorias.

Las alegrías y las penas en la oposición terminan siendo compartidas con los compañeros de camino. Nos alegramos por sus buenas noticias como si fueran nuestras, nos ponemos nerviosos con sus exámenes, nos sentimos mal cuando los vemos de bajón.

Y es que, como dice el proverbio, "si quieres ir rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado."

jueves, 2 de octubre de 2014

Querido desconocido... de mi vida como opositor/a

Querido desconocido... de mi vida como opositora: 

Hoy te dedico unas líneas para que dejes de compararme con el hijo de la prima de tu vecina, "que aprobó a la primera" y para que te abstengas de preguntarme "cuántos años vas a dedicarte a estudiar en vez de a trabajar, que ya tienes una edad". 

"Estudiar" no es un trabajo remunerado, pero también requiere esfuerzo y voluntad. Quizá precisamente porque sus frutos no son inmediatos, tiene un sacrificio que no se puede comparar con el que haces tú cuando te levantas para "ir a currar" cada mañana. Ni mayor, ni menor sacrificio, simplemente distinto. Así que, no me juzgues por, según dices, "no tener ni oficio ni beneficio", por estar cansada al final del día y por odiar los lunes como cualquier otra mortal. 

Emplearé los años que necesite para ello. Me caeré y pensaré en "despedirme" a mí misma, en elegir otro oficio. Existe la posibilidad, y lo sé, de no llegar a la meta, al trabajo soñado. Pero mientras ese momento llega o no, me emplearé a fondo por "ascender" y labrar mi futuro laboral. 

Los opositores también tenemos jornada laboral, sabemos bien lo que es tener que hacer horas extra, la rutina nos acosa, pasamos el año anhelando vacaciones. Respondemos ante superiores por nuestros resultados: nuestra familia (que nos mantiene), nuestros preparadores (que tienen expectativas depositadas en nosotros) y ante el director general y el más duro de todos: nosotros mismos, que solemos juzgarnos duramente.

Este es mi oficio, ni más ni menos. Y ya sabes lo que dicen: si quieres juzgar mi camino, te presto mis zapatos.


photo credit: ∆ zzg ∆ via photopin cc

AVISO: Queda prohibida cualquier tipo de reproducción total o parcial de cualquiera de los posts de este blog, bajo pena de procedimiento penal.
Gracias por respetar el trabajo de los demás.