Detrás de los cantes...
Intentando sobrevivir a esto de opositar, compartiendo este arduo camino salpicado de anécdotas, experiencias y buen humor, para evitar perder la cabeza, ¿te apuntas?
AVISO: Queda prohibida cualquier tipo de reproducción total o parcial de cualquiera de los posts de este blog. Gracias por respetar el trabajo de los demás.

Está muy bien que admiremos a las personas que nos rodean, nos ayudan y nos ayudan a crecer. Pero a veces dejamos de lado a una persona más que importarte, una persona imprescindible: nosotros mismos.
No es falta de humildad; es amor propio, el primer amor que deberíamos sentir en nuestras vidas, y el que nunca debe apagarse.
No solo los exámenes y los preparadores o academias deben ser los que aprecien nuestro trabajo. Debemos sentirnos...

Con este post no pretendo ofender a nadie (aunque si alguien se da por aludido, dos cosas tiene...). Todo lo contrario: mi intención es que nos riamos de nosotros mismos. Porque la mayoría no somos uno solo de los "estereotipos-caricaturas", sino que pasamos dando tumbos por unos y otros. Y me incluyo encantada.
Opositor quejica. Fácil de reconocer en las redes sociales tipo twitter: Este tema no me gusta. Que mal llevo los temas. Voy al matadero....
Que levante la mano el opositor a quien en una reunión social de personas a las que hacía tiempo que no veías, te han preguntado algo así como "¿y todavía sigues estudiando?". Estoy segura de que hay pocas manos sin levantar porque la humanidad tiene una realidad muy básica: nos encanta cotillear sobre la vida de los demás.
Muchas veces, cuando nos proponen este tipo de planes, no tenemos ni ganas de ir, porque nos recuerdan fervientemente que nuestra vida está en "pause" mientras que los demás tienen mil cosas que contarnos... y preguntarnos.
Así...
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