Detrás de los cantes...

Intentando sobrevivir a esto de opositar, compartiendo este arduo camino salpicado de anécdotas, experiencias y buen humor, para evitar perder la cabeza, ¿te apuntas?

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lunes, 7 de enero de 2013

Mens sana in corpore sano

Hoy, una entrada breve y de consejo. 

La oposición es una prueba mental. Pero también, y en buena parte, física. En mi caso lo estoy saboreando desde la más tierna anemia, lo cual me ha hecho darme cuenta de varias cosas.

Lo primero, esto es una guerra con muchas batallas por delante. Tener que quedarte un día en la cama por gripe, jaqueca de estas a las que podrías bautizar porque empezáis una relación estrecha, cualquier virus o lesión derivada de muchas horas sentados en mala posición o ¿por qué no? agotamiento puro y duro, no va a marcar un abismo, sino una raya en el aire. Es más, el abismo sí puede marcarlo si no te das un respiro, puesto que nuestros cuerpos tienen un límite, y tocar suelo y empeñarse en golpearse contra él puede terminar en una semana de reposo delirando de fiebre o un mes de pruebas y radiografías con el cuello hecho trizas. Visto así, ¿a que es mejor para cuando el cuerpo te lo pide? El mayor problema va a ser la conciencia, pero ey, ya se quedará dormida o afónica ;)

Debería estar tipificado como delito contra la propia integridad el estudiar más de 8-10 horas, depende de cada cual, al día, en general. Si quieres una muerte lenta y agónica, ahórcate en un árbol que aún mida un metro y siéntate a esperar que crezca, pero no te empeñes en amargarte la existencia entre leyes, Albaladejo y García de Enterría, que ya tendrás tiempo cuando la convocatoria se acerque. Si un día llevas un tema menos porque el anterior te ha costado más tiempo (y neuronas) de lo planificado, aún no he oído de ningún preparador que corte un dedo del pie por cada tema que el opositor tendría que haber llevado.

Y por último, consejo de mi médico: comida sana, a unas horas normales, y muévete. Hay muchos opositores apuntados al gimnasio y les sirve, no sólo para estar más sanos y en forma, sino también para desfogar. En mi caso, el gimnasio me da una pereza tremenda, pero os contaré mi secreto: salir a andar y baile en casa, que en youtube hay buenas rutinas y coreografías para moverse y estar un rato desconectado.

OpoAchuchones para todos ;)
~ Irene


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